Salamanca, Gto.- Quemaduras profundas, amputaciones, lesiones en ojos y rostro, daños auditivos y secuelas psicológicas son algunas de las consecuencias que puede provocar el uso de pirotecnia, principalmente entre niñas, niños y adolescentes, advirtió el doctor Josué Francisco Cardozo, director del Centro Estatal de Cuidados Críticos y Unidad de Quemados de la Secretaría de Salud.
El especialista hizo un llamado a las familias a no considerar los cuetes y demás artificios pirotécnicos como juguetes y, de ser utilizados, evitar que sean manipulados por menores de edad, debido a que incluso una persona que no enciende directamente el artefacto puede resultar lesionada por encontrarse cerca de la explosión.
“La pirotecnia no es un juguete, es un explosivo”, enfatizó Cardozo, quien explicó que las lesiones provocadas por estos artefactos pueden ser particularmente agresivas y requerir cirugías, hospitalizaciones prolongadas y procesos de rehabilitación.
Hospitalizan a 75 personas en 2026 por quemaduras
El director del Centro Estatal de Cuidados Críticos informó que durante este año han sido hospitalizadas alrededor de 75 personas en la institución por diferentes tipos de lesiones y quemaduras. Aclaró que esta cifra no corresponde exclusivamente a accidentes por pirotecnia, sino que incluye casos derivados de descuidos en la cocina, líquidos calientes y otros factores; sin embargo, señaló que la mayoría de los pacientes son menores de edad.

Explicó que entre las lesiones más graves asociadas con la pirotecnia se encuentran las quemaduras profundas, que pueden ocasionar discapacidad permanente; heridas en manos que limitan funciones como escribir, comer o jugar; lesiones en ojos y rostro, además de daños auditivos ocasionados por las detonaciones.
Uno de los principales riesgos, señaló, ocurre cuando los menores se acercan a los artefactos para observarlos mientras encienden o, incluso, regresan a revisar aquellos que aparentemente no detonaron.
A las consecuencias físicas se suma el impacto psicológico. Los procedimientos quirúrgicos, las hospitalizaciones prolongadas y las secuelas permanentes pueden afectar la salud mental de los menores y modificar sus actividades cotidianas durante años.
¿Qué hacer para protegerse de la pirotecnia?
Cardozo recomendó mantener una distancia segura de cualquier artificio pirotécnico y, sobre todo, evitar que niñas y niños los manipulen.
En caso de que ocurra una quemadura, pidió retirar inmediatamente a la persona de la zona de peligro y acudir a un hospital para recibir valoración médica. No recomendó colocar cremas, pomadas ni remedios caseros sobre las lesiones, ya que el tratamiento debe determinarlo personal especializado.
La recomendación central del especialista es clara: la mejor manera de evitar una quemadura por pirotecnia es no utilizarla, y en caso de que exista un espectáculo autorizado, mantener a niñas, niños y adolescentes alejados de la zona donde se manipulen los explosivos.
Guanajuato, entre los estados con más accidentes

El riesgo no es menor en Guanajuato. Datos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), incluidos en el Programa Especial para la Reducción del Riesgo por el Manejo de Artificios Pirotécnicos, ubican a Guanajuato en el tercer lugar nacional por número de accidentes relacionados con pirotecnia, con 65 casos registrados entre 2003 y 2023, sólo por debajo del Estado de México y Puebla.
Además, dentro de los municipios con mayor ocurrencia histórica aparecen Salamanca, Abasolo, Villagrán, Dolores Hidalgo y Celaya. Salamanca representa el 2.3 por ciento de los 299 accidentes registrados en los 23 municipios señalados por CENAPRED. El mismo registro nacional muestra que entre 2003 y 2023 Guanajuato acumuló 25 personas fallecidas y 243 lesionadas por accidentes relacionados con pirotecnia.
A nivel nacional, la Secretaría de Salud también ha advertido que las lesiones provocadas por fuegos artificiales pueden ocasionar quemaduras de segundo y tercer grado, pérdida de dedos, manos u ojos y daños auditivos.
En el Instituto Nacional de Pediatría, las atenciones por quemaduras aumentan entre 10 y 15 por ciento durante las fechas decembrinas.
Más recientemente, la Secretaría de Salud federal informó que durante noviembre, diciembre y enero las quemaduras ocasionadas por pirotecnia representan 73 por ciento de los casos registrados en ese periodo, particularmente entre niñas, niños y jóvenes.
