Celaya, Guanajuato.- Tras concluir la aplicación de encuestas sobre la contaminación por malos olores en la ciudad, el 100 por ciento de las personas consultadas por la Dirección de Medio Ambiente de Celaya reportó haber percibido aromas fétidos o emanaciones desagradables en sus colonias durante el último año. De ellas, el 57 por ciento los percibe varias veces por semana y el 30.7 por ciento, todos los días.
Ante esta problemática y tras un episodio atípico registrado el 28 de julio, que causó revuelo en redes sociales, cientos de personas reportaron y se quejaron de los malos olores en la ciudad. Incluso, algunos señalaron que “Celaya olía a zorrillo”. Ante ello, autoridades municipales aseguraron que trabajan en la creación de un mecanismo para solucionar el problema.
La directora de Medio Ambiente, Libia Patiño, presentó ante la Comisión de Medio Ambiente los resultados de la aplicación de 500 encuestas y el diagnóstico de estas, y destacó la gravedad de la frecuencia con la que la ciudadanía percibe malos olores en la ciudad.

“El 30.7 nos respondió que todos los días perciben malos olores; el 57.2, que varias veces por semana”, detalló Patiño, al señalar que el 78.1 por ciento de los participantes calificó el nivel de molestia como “alto”.
Asimismo, indicó que la noche es el horario con mayor incidencia, con un 80.7 por ciento, seguida de la tarde, con un 57.3 por ciento. Mayo y abril son los meses en los que la problemática se torna más crítica, al coincidir con las altas temperaturas.
Respecto al origen y la ubicación de los malos olores, la funcionaria expuso que las zonas con mayor número de reportes fueron la poniente, con 27.6 por ciento, y la norte, con 17.7 por ciento, sobre todo en las áreas colindantes con las zonas industriales. Les siguieron el centro, con 10.9 por ciento, y la zona sur, con 10.4 por ciento.
Sobre las causas percibidas por la población, Libia Patiño explicó que los ciudadanos las atribuyen principalmente a industrias o talleres; basureros o acumulación de residuos; el rastro o actividades pecuarias, con un 74.4 por ciento, y la quema de pastizales o baldíos, con un 39 por ciento.
De igual manera, advirtió que las afectaciones a la salud han sido constantes, encabezadas por el 67.7 por ciento de personas que manifestaron estrés o molestia constante, además de náuseas, dolor de cabeza e irritación de garganta.
Libia Patiño dijo que los datos recabados servirán como insumo fundamental para la actualización del convenio ProAire 2026, en coordinación con el Gobierno del Estado.
La directora explicó que el objetivo es estructurar una respuesta rápida y efectiva ante estos eventos.
La funcionaria destacó que, durante las mesas de trabajo interinstitucionales en las que participan la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) y la Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA), se busca establecer un protocolo similar al de las contingencias ambientales para reaccionar ante episodios de emisiones severas.
“Queremos hacer algo similar para esta cuestión de los olores, precisamente en coordinación también con el ProAire, para evitar cualquier afectación”.
La directora de Medio Ambiente y miembros de la comisión subrayaron que continuarán sesionando junto con la PAOT y la SAMA, además de invitar a instancias federales como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Aunque reconocieron como limitante que en el país no existe una Norma Oficial Mexicana ni equipo especializado para medir la percepción de olores, reiteraron el compromiso de mantener una vigilancia estrecha y dar seguimiento a las acciones preventivas en favor de la población.
Cabe recordar que la Dirección de Medio Ambiente aplicó 500 encuestas de percepción ciudadana para evaluar el impacto de los malos olores en el municipio, una problemática histórica que se agudiza en épocas de calor y ante la cual no se ha podido realizar un estudio especializado debido a sus altos costos.
La titular de la dependencia, Libia Patiño, informó que las encuestas se realizaron durante mayo, junio y julio en las zonas de mayor incidencia de reportes.
Tras el análisis de los resultados, las autoridades proyectan entablar mesas de trabajo con la Procuraduría Ambiental y Ordenamiento Territorial (PAOT) y la Secretaría del Agua y Medio Ambiente para trazar un plan de mitigación y delimitación de responsabilidad a las industrias emisoras.
Una de las principales limitantes para erradicar los malos olores, radica en la falta de un diagnóstico especializado y actualizado de olfatometría.
Y ante la falta de presupuesto municipal para realizar un estudio especializado en los malos olores, la Dirección optó por desarrollar las encuestas de percepción.
Cabe destacar que desde octubre de 2021, las tres principales industrias identificadas como generadoras de emisiones (Bachoco —en sus plantas de Procesadora de Aves y Alimentos—, Sensient Flavors y Coprice) firmaron un pliego de compromisos para mejorar sus procesos productivos y aunque han hecho adecuaciones, las autoridades municipales han admitido que la problemática no ha sido erradicada y la molestia persiste entre la población.

Entre las más de 20 colonias catalogadas con mayor recurrencia de denuncias se encuentran en la zona poniente y norponiente: Valle de los Naranjos, San Juanico, Álamos, Residencial Tecnológico, Ciudad Industrial, Patria Nueva, Crespo 1 y 2, y Pedro Ma. Anaya.
En la zona centro y sur: Las Flores, Santa María, Villas del Romeral, Ejidal, Zona Centro, Alameda, Las Fuentes, Arboledas, San Rafael, Valle Hermoso, Girasoles y Lagos.
Habitantes de estos sectores continúan manifestando su inconformidad ante las autoridades y exigen acciones contundentes ante un problema ambiental que padecen desde hace años.
