
Volvamos a los estados de ánimo. Ya pasaron 4 días de la consulta a la militancia panista en 9 municipios para elegir a los defensores de la patria, la libertad y la familia y las señales son cada vez más evidentes en los cuarteles de los contendientes en León.
Que el coordinador de la bancada del PAN en el Congreso local Jorge Espadas Galván aventaja en la carrera interna azul. No solo lo comentan en el blanquiazul. El escenario que hace unos meses se veía menos probable, fuera del partido en el gobierno, ahora se ve factible.
El coordinador de la bancada panista en el Congreso local, lo saben todos en este partido, es el personaje históricamente más cercano a la mandataria estatal y estaba en posibilidades de solicitarle a ella que le quitara la ilusión de tajo porque no iría a una contienda para dar una batalla testimonial.
Y el pasado fin de semana, venció con solvencia a Alan Márquez Becerra y a Luis Ernesto Ayala, de acuerdo a los resultados extraoficiales que la comisión que encabeza Éctor Jaime Ramírez Barba, no reconoció pero que entre los cercanos al diputado federal no desmintieron.
Lo más que se argumentaba desde el frente alanista es que falta todavía la ponderación con el resto de los resultados y que nada se había perdido.
Pero la euforia de los espadistas no tenía que ver solo con un resultado coyuntural que solo alcanza el valor del 15% en la ponderación global del método sino con un dato colateral que quizá sea un error de cálculo en el diseño del mismo que no se calibró lo suficiente.
Si en León participaron más de mil 600 panistas de los 2 mil 400 activos, es claro que fue un éxito en términos de convocatoria y que, en efecto, los panistas estaban ávidos de volver a ser tomados en cuenta para definir a sus candidatos.
Pero además, en la famosa encuesta de 5 preguntas, había una que cuestionaba a la militancia sobre su método preferido para elegir candidatos. Es obvio que la opción ganadora será la de la participación de la militancia. Y resulta que esa opción solo vale 15%.
Previsible adivinar la sensación que quedará si no gana el proceso global el que gane la consulta con la militancia y más cuando, del otro 85%, el 60% de las variables (quitando las encuestas a la sociedad) involucran evaluaciones subjetivas y de apreciación personal.
En otras palabras, las virtudes del método como estrategia para mantener entretenidos a los aspirantes y desfogar sus ansias de novillero se pueden convertir en un problema si las cuentas globales le dan la victoria a los no preferidos por los panistas.

A 16 AÑOS DEL ANUNCIO DEL ZAPOTILLO: LA ILUSIÓN VIGENTE CON OTRO PROYECTO
En septiembre de 2011, hace 15 años, en la parte final de la administración de Felipe Calderón, su administración asignaba la obra del acueducto El Zapotillo a la empresa española Grupo Abengoa. La gran esperanza para, por fin concretar el acueducto de Jalisco a Guanajuato se abría de par en par.
Abengoa ganó la licitación para capitalizar y trasvasar el agua contenida en la presa el Zapotillo por medio de un acueducto de 140 kilómetros, el cual cruzaría desde Cañadas de Obregón, Jalisco, hasta León.
Al hacer el anuncio, el gerente regional de Conagua, Raúl Antonio Iglesias Benítez, explicaba la razón para darle la concesión a Abengoa: “cumplió, en cada uno de los procesos que se realizaron, con todos los requisitos financieros y técnicos y esto garantiza satisfactoriamente el cumplimiento de las obligaciones derivadas del mismo”.
El grupo empresarial cobraría neto cuatro mil 569 millones de pesos. El acueducto, se construiría mediante un Contrato de Prestación de Servicios (CPS) y la concesión estaría activa por 25 años.
El fallo a favor de Abengoa, se ejecutaría ya en la administración de Peña Nieto. El contrato de Abengoa fue por mil 600 millones de pesos pero luego de 6 años, la obra no concluía y surgieron los problemas con Abengoa. En 2015, la empresa española se declaró insolvente. No había puesto una sola piedra y usaba los contratos como garantía para pagar deudas.
En 2017, en una reunión promovida por la entonces diputada federal Bárbara Botello con el entonces titular de Banobras Jorge Zamora Torres, el sueño de El Zapotillo comenzaba a esfumarse aunque fue hasta un año después cuando el mandatario Miguel Márquez oficializaba el fracaso de esa apuesta.
Zamora les dijo a empresarios leoneses en una reunión en esa ciudad que Abengoa sí estaba en un tris de aventar la toalla porque su propia situación hacía inviable que mantuviera el control de El Zapotillo.
9 años después, hoy en la gira con la presidenta Claudia Sheinbaum, la ilusión de concretar el proyecto del Acueducto Solís-León, tiene una cita crucial con el destino.
La propia mandataria tendría que disipar las dudas que el documento de su segundo informe generó en Guanajuato empezando por Palacio de Gobierno aunque la narrativa abierta sea el optimismo de que nada ha cambiado.
Es el derecho a soñar nuevamente de que ahora sí, este es el sexenio en el que se va a concretar.
ALEJANDRO NAVARRO: LOS CAMINOS DE LA REBELDÍA SILENCIOSA
EL MODO NAVARRO. Primero una elotiza y ahora el bailongo. Antes, el descarte para registrarse en la contienda del PAN para elegir defensores de la libertad, la patria y la familia. Mientras tanto, en el blanquiazul ni sudan ni se acongojan. O al menos eso parece.
BAJITA, LA MANO… Mientras el exalcalde Alejandro Navarro intensifica su activismo que claramente apuesta por la rebeldía sin que en momento alguno en su actual narrativa, se confronte con la dirigencia o con algún liderazgo panista. Al contrario. Públicamente ha reiterado una y otra vez su fidelidad al PAN y hasta fustiga a quienes buscan otras opciones políticas.
LOS DE CASA. Sus adversarios políticos tienen otros datos. Hace unos días, la dirigente del partido Verde en Guanajuato capital, Iovana Rocha publicó en un artículo en redes sociales que el exalcalde habría buscado a través de terceros un acercamiento tanto con Ricardo Sheffield como con Virginia “Kikis” Magaña, senador por Morena y senadora del Verde y a la vez, dirigente del partido en el estado.
POR TERCEROS. Ambos me confirman que sí lo hubo pero no directamente. Navarro ha negado una y otra vez que haya tenido algún acercamiento con otros partidos y lo seguirá haciendo.
“ALIBIANADA”. Por cierto, llamó la atención el párrafo dedicado por Rocha a la gobernadora Libia Dennise García y a la dirigente del PAN, Juanita de la Cruz Martínez cuando habla de Navarro.
“Quiere condicionar a dos mujeres que no se dejan doblegar. Ni Juanita de la Cruz, presidenta estatal del PAN, ni Libia Dennise, gobernadora y dueña de facto del partido en el estado, son políticas improvisadas. No llegaron ayer. Saben contar, saben leer encuestas y, sobre todo, saben distinguir entre un panista y un oportunista que usa al PAN como hotel de paso. Entregarles la plaza a los Navarro sería un error político de manual”. Una reflexión que va más allá de la cortesía y se instala en el elogio.
PORRA EXTERNA. De fondo, está claro que Juan Carlos Romero Hicks tiene seguidores no solo en el PAN sino fuera del mismo y que eso, lo sabe la dirigencia estatal blanquiazul que parece tener el riesgo medido de lo que puede representar la rebeldía de Navarro. Hoy, no creen tener problema para sofocar una eventual rebelión. Si las puertas partidistas que podrían significar un refugio para el exalcalde, se cierran desde ahora, su margen de maniobra se estrecha.
LA CITA. Faltan todavía varios meses para el desenlace de esta telenovela porque vendrá la definición a favor de Romero Hicks como defensor de la patria, la libertad y la familia en unos días más. Y después, un impasse de varios meses antes de la definición de las candidaturas y su posterior registro. Ya veremos. Recordemos que aquí todo tiene fecha de caducidad: las rebeliones, los sueños guajiros de estar en la boleta, las zancadillas y los resbalones.
LA DEL ESTRIBO…
En la cadena impugnativa de las medidas afirmativas reforzadas que aprobó el Instituto Estatal Electoral de Guanajuato con el rechazo de varios partidos, será interesante conocer la posición que asumen si es el caso, 2 mujeres que conocen a los integrantes del organismo que impulsaron la medida.
La primera, Yari Zapata, presidenta del Tribunal Estatal Electoral, quien además es amiga de la presidenta del IEEG Brenda Canchola y la segunda, si es que llega hasta allá, la presidenta de la Sala Regional de Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, María Dolores López Loza.
Una cosa es la amistad y otra el profesionalismo y el criterio particular para abordar la paridad y las medidas afirmativas. Veremos.
