Acámbaro, Guanajuato.- Con un llamado a preservar la identidad, fortalecer el sentido de pertenencia y continuar construyendo el futuro de la ciudad, autoridades municipales, estatales y religiosas, así como representantes de distintos sectores de la sociedad, conmemoraron este 19 de septiembre los 500 años de la fundación legal de Acámbaro, en una ceremonia realizada en el histórico convento de Santa María de Gracia.
El acto reunió a integrantes del Ayuntamiento, representantes del Gobierno del Estado de Guanajuato, autoridades religiosas, educativas, judiciales, empresariales y sociales, así como integrantes de la Comisión Rumbo a los 500 Años y representantes del municipio de Jilotepec de Molina Enríquez, Estado de México, con el que Acámbaro mantiene un hermanamiento histórico.


Los festejos por el aniversario iniciaron con un acto cívico que permitió realizar un recorrido por los principales episodios de la historia de Acámbaro, desde sus raíces indígenas hasta su transformación en ciudad y municipio, pasando por la refundación del siglo XVI, la presencia franciscana, la Independencia de México y el desarrollo ferroviario que convirtió a la localidad en un importante punto de referencia regional.
Durante la ceremonia se destacó que la historia de Acámbaro no comienza con la llegada de los españoles, sino que hunde sus raíces en los pueblos originarios que habitaron esta región.
Se recordó que el nombre de Acámbaro posee raíces indígenas. En lengua purépecha se relaciona con “Acamba”, maguey, y “lo”, lugar, interpretándose como “lugar de magueyes”.
El proceso de conquista de la región comenzó en el siglo XVI y culminó con la refundación del asentamiento bajo un proyecto a la española. La figura de don Nicolás de San Luis Montañés, cacique de Tula y Xilotepec, fue señalada como fundamental en este proceso. La refundación tuvo lugar entre el 19 y el 28 de septiembre de 1526, con la congregación de indígenas otomíes, purépechas y chichimecas, dando paso al asentamiento denominado San Francisco de Acámbaro.
Por ello, la celebración de este 2026 se centra en los 500 años de aquel proceso de refundación y en la construcción histórica que posteriormente permitió a Acámbaro transitar de aldea y congregación de indígenas a villa, ciudad, municipio y cabecera regional.
Al término del acto, las autoridades se trasladaron al Salón Fundadores, dentro del Santuario Mariano, donde se realizó una sesión de Ayuntamiento. El mensaje inicial resaltó el valor de la gratitud y la esperanza, al señalar que un corazón agradecido es también un corazón noble y que los acambarenses tienen la responsabilidad de reconocer el legado recibido y continuar haciendo historia, detalló Claudia Silva Campos, presidenta municipal.
Silva Campos recordó que la fundación legal de Acámbaro estuvo vinculada con el proceso de colonización y con el acompañamiento de los frailes franciscanos, por lo que consideró que este aniversario representa también cinco siglos de presencia franciscana en la ciudad.
Afirmó que durante cinco siglos de historia moderna, Acámbaro ha sido escenario de acontecimientos históricos, sociales y también trágicos, al mismo tiempo que ha visto surgir a mujeres y hombres que han puesto en alto el nombre del municipio en diferentes ámbitos. La alcaldesa manifestó su confianza en que las nuevas generaciones continuarán dando prestigio a Acámbaro y construyendo nuevos capítulos de su historia.



“Nos han dejado historia, pero continuamos haciendo historia”. Consideró que llegar a esta fecha representa un momento emblemático para la ciudad y una oportunidad para reflexionar sobre el pasado, reconocer el presente y asumir el compromiso de construir el futuro.
Durante la sesión solemne de Ayuntamiento, la gobernadora de Guanajuato destacó la importancia de que una celebración histórica como esta no se limite a recordar el pasado, sino que permita reflexionar sobre el rumbo que habrá de tomar Acámbaro y el estado durante los próximos años.
