Durante su conferencia matutina de este 23 de septiembre, la mandataria se refirió a los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que muestran modificaciones importantes en la estructura de la población mexicana.
Uno de los datos que llamó la atención fue el aumento de la edad mediana de la población, que pasó de 29 a 32 años entre 2020 y 2025. Al mismo tiempo, el crecimiento poblacional se ubicó en 0.7 por ciento, en un contexto caracterizado por una menor fecundidad.
Ante este escenario, Sheinbaum planteó que es necesario estudiar qué factores están detrás de las decisiones de las familias mexicanas.
“Hay que analizar qué está pasando”, señaló la presidenta al abordar la reducción de los nacimientos.
¿Por qué están naciendo menos niños en México?

Sheinbaum relacionó la tendencia con los cambios en las decisiones personales y familiares. Entre ellos mencionó que algunas personas optan por tener hijos a edades más avanzadas, mientras que otras deciden tener menos hijos o no tenerlos.
La presidenta señaló que este comportamiento no es exclusivo de México, pues también se ha observado en otros países. Sin embargo, consideró importante estudiar las características particulares del fenómeno dentro del país.
Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 permiten observar una transformación en la estructura demográfica mexicana: mientras disminuye el ritmo de crecimiento de la población, aumenta la edad mediana.
La evolución de la fecundidad también tiene diferencias entre entidades. La Ciudad de México se encuentra entre los territorios con menor número de hijos por mujer, de acuerdo con los datos de la encuesta.
Estos cambios demográficos pueden tener efectos a largo plazo en aspectos como la composición de los hogares, las necesidades educativas, los sistemas de salud, el mercado laboral y las políticas dirigidas a las personas adultas mayores.
México también registra un aumento de la edad mediana

El incremento de 29 a 32 años en la edad mediana significa que la población mexicana presenta una estructura más envejecida respecto a la registrada cinco años antes.
Este proceso ocurre mientras disminuye la fecundidad, una combinación que modifica gradualmente la composición de la población.
Para Sheinbaum, los datos deben analizarse más allá de las cifras y requieren comprender las razones sociales y económicas que están influyendo en las decisiones reproductivas.
La presidenta también se refirió durante la conferencia a otros resultados de la Encuesta Intercensal, entre ellos los relacionados con el desplazamiento interno por violencia, inseguridad y desastres naturales.
Sheinbaum pide revisar datos sobre desplazamiento interno
Además de los cambios demográficos, la mandataria cuestionó la forma en que se obtuvo la información sobre desplazamiento forzado interno.
La encuesta señala que alrededor de 1.6 millones de personas vivían en hogares donde al menos uno de sus integrantes cambió de residencia por motivos relacionados con violencia o inseguridad.

Sheinbaum pidió conocer exactamente cómo fue formulada la pregunta a los encuestados y planteó trabajar con el INEGI para determinar qué información adicional podría obtenerse sobre el lugar de origen y destino de las personas desplazadas.
La presidenta señaló que estos datos permitirían distinguir, por ejemplo, si los movimientos ocurrieron entre estados o si algunas personas salieron del país.
Sin embargo, el tema demográfico ocupó también un lugar relevante en la conferencia, debido a la tendencia de México hacia una población de mayor edad y a la reducción de la fecundidad.
La Encuesta Intercensal 2025 ofrece así un panorama de un país que crece a un ritmo menor y cuya estructura poblacional está cambiando, mientras el gobierno analiza las causas y las posibles implicaciones de estas transformaciones.
