Acámbaro, Guanajuato .- Ante las dificultades que enfrentan los pescadores de comunidades como Irámuco para comercializar su producto a un precio justo, autoridades municipales analizan retomar un proyecto de centros de acopio que permita organizar la venta del pescado y reducir la dependencia de los intermediarios.
“Actualmente el lago de Cuitzeo mantiene niveles de agua que han permitido a los pescadores ingresar al embalse y obtener producto sin embargo, uno de los principales problemas que enfrentan es el bajo precio que reciben al momento de comercializarlo con los llamados acaparadores“.
Ante esta situación, se plantea la posibilidad de establecer un diálogo entre los pescadores y el gobierno municipal para buscar mecanismos que permitan mejorar las condiciones de comercialización y evitar que el producto sea adquirido a precios que reduzcan considerablemente las ganancias de quienes dependen de la pesca para sostener a sus familias.
Benjamin Tapia Canchola director de desarrollo rural manifestó su disposición para atender esta problemática y señaló que ya trabaja en un proyecto encaminado a recuperar los centros de acopio que anteriormente funcionaban en las comunidades de Irámuco y Encarnación.
Los pescadores llevaban sus capturas al centro de acopio
Explicó que años atrás el municipio impulsó cooperativas de pescadores y proporcionó una camioneta de tres toneladas para facilitar el traslado del producto. Los pescadores llevaban sus capturas al centro de acopio y, posteriormente, el municipio apoyaba en la búsqueda de mercados donde pudiera comercializarse el pescado.
La intención ahora es retomar este esquema, aunque con una participación directa de los propios pescadores en la administración de los centros de acopio.
“Estoy retomando ese proyecto, se lo voy a presentar en estos días a la alcaldesa, un proyecto donde se recuperen esos espacios, esos centros de acopio”.
El funcionario reconoció que uno de los principales problemas es la presencia de intermediarios que adquieren el producto directamente de los pescadores, situación que puede generar diferencias importantes en el precio de compra y limitar los ingresos de quienes realizan las labores de pesca.
Explicó que actualmente un comprador puede acudir con distintos pescadores y ofrecer precios diferentes por el mismo producto, dependiendo de las condiciones de negociación de cada persona.
Ante ello, consideró necesario establecer mecanismos que permitan generar mayor estabilidad en el mercado. “Necesitamos que el mercado se estabilice para que ellos tengan su ganancia, que es lo legítimo“. La propuesta contempla que los pescadores puedan organizarse nuevamente en una cooperativa que sea administrada por ellos mismos. De esta manera, el gobierno municipal no tendría la responsabilidad de manejar directamente los recursos ni la operación cotidiana de los centros de acopio.
El proyecto plantea que los propios grupos de pescadores que actualmente trabajan de manera organizada puedan integrarse en una estructura común y hacerse cargo de la administración, mientras que el municipio buscaría apoyar en la localización de nuevos puntos de comercialización para colocar el producto. La intención es que los centros de acopio funcionen como un punto de concentración de la producción, permitiendo establecer criterios comunes para la comercialización y evitando que cada pescador tenga que negociar de manera individual con los compradores.
