Tarimoro, Gto.- Con las tradicionales mañanitas desde las primeras horas del día, Tarimoro celebra este 29 de septiembre a San Miguel Arcángel, santo patrono del municipio, en una jornada marcada por la fe, la música y las costumbres que año con año reúnen a familias de la localidad y visitantes de la región.
Desde la madrugada, las campanas del templo y las voces dedicadas al santo patrono dan inicio a uno de los días más importantes para la comunidad católica tarimorense, cuyos habitantes participan en las actividades religiosas y populares que forman parte de esta celebración.

A lo largo del día, las festividades continúan con misas y distintas expresiones de devoción, mientras que en las calles el ambiente se llena de música de banda y la participación de las tradicionales musas, que forman parte de las costumbres con las que los habitantes celebran a San Miguel Arcángel.
Los festejos no se limitan al interior del templo, pues las calles del municipio también se convierten en punto de encuentro para quienes disfrutan de las manifestaciones populares que distinguen esta fecha. Las mojigangas, los recorridos musicales y la convivencia entre familias forman parte de una tradición que se ha transmitido de generación en generación.
La celebración patronal tiene una organización que involucra a distintos grupos conocidos como cuarteles, encargados de participar en la preparación de las actividades religiosas y festivas. Esta forma de colaboración comunitaria ha contribuido a mantener viva una de las tradiciones más representativas de Tarimoro.
Las fiestas en honor a San Miguel Arcángel forman parte de un ciclo de celebraciones que comienza semanas antes del día principal. Entre ellas destaca la tradicional peregrinación a la Presa del Cubo, realizada a principios de septiembre, cuando la imagen del santo es llevada hasta este lugar en una manifestación de fe vinculada con la historia y las costumbres del municipio.






Para los habitantes, estas fechas representan mucho más que una celebración religiosa, pues también son una oportunidad para reencontrarse con familiares, recibir a visitantes y compartir las tradiciones que dan identidad a Tarimoro.
