México confía en acuerdo con EU para bajar aranceles a autos, acero y aluminio

Ciudad de México, México.– El Gobierno de México mantiene expectativas de alcanzar un acuerdo comercial con Estados Unidos que permita reducir los aranceles aplicados a productos mexicanos estratégicos, entre ellos vehículos ligeros, acero y aluminio.

Funcionarios mexicanos familiarizados con las negociaciones, citados bajo condición de anonimato debido a que no están autorizados para hablar públicamente sobre el proceso, señalaron que ambos países trabajan en los detalles de un posible entendimiento que modificaría las tarifas actualmente vigentes.

Uno de los puntos que se encuentra sobre la mesa es reducir de 25 a 15 por ciento el arancel estadounidense sobre los vehículos ligeros mexicanos, aunque las condiciones finales todavía están en negociación.

El eventual beneficio dependería además del porcentaje de contenido estadounidense de cada vehículo. De acuerdo con los funcionarios citados, al considerar las reglas aplicables al contenido no estadounidense, la tarifa efectiva podría ubicarse aproximadamente entre 10 y 12 por ciento.

México, sin embargo, busca obtener condiciones más favorables que las negociadas por Estados Unidos con Canadá.

México busca mejores condiciones que Canadá

México y Estados Unidos negocian reducir aranceles a autos, acero y aluminio mientras avanzan las conversaciones sobre el futuro del T-MEC (Foto: Twitter)

El Gobierno mexicano también intenta conseguir una reducción en los aranceles aplicados al acero y al aluminio, que actualmente enfrentan tarifas de hasta 50 por ciento en Estados Unidos.

Aunque existe expectativa sobre una disminución, todavía no está definido qué porcentaje tendría la eventual reducción ni qué productos quedarían incluidos.

La negociación adquiere especial relevancia después de que Estados Unidos alcanzara un entendimiento con Canadá que contempla reducciones arancelarias para determinados productos. En el caso de los vehículos canadienses, las condiciones discutidas contemplan una tarifa de 15 por ciento sobre el contenido no estadounidense.

México busca evitar quedar en una posición menos favorable frente a su principal socio comercial de América del Norte.

Negociaciones del T-MEC continúan

El posible acuerdo forma parte del complejo proceso de revisión de la relación comercial entre México y Estados Unidos, en el que también se discuten las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Las conversaciones bilaterales previstas para esta semana fueron aplazadas por problemas de agenda, aunque los equipos técnicos de ambos países mantienen la coordinación. Una nueva ronda podría realizarse en octubre.

Entre los asuntos que permanecen sobre la mesa se encuentran los aranceles a los automóviles, acero y aluminio, además de las reglas de origen y el contenido regional de las mercancías.

El Gobierno mexicano también enfrenta las exigencias estadounidenses relacionadas con la participación de China en las cadenas productivas de América del Norte, un asunto que se ha incorporado a las conversaciones comerciales.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Estados Unidos, aunque las negociaciones todavía no concluyen. A mediados de septiembre, la mandataria afirmó que las conversaciones avanzaban y que México y Estados Unidos trabajaban en la posibilidad de un entendimiento comercial.

México y Estados Unidos negocian reducir aranceles a autos, acero y aluminio mientras avanzan las conversaciones sobre el futuro del T-MEC (Foto: Twitter)

Pese al optimismo expresado por funcionarios mexicanos, el eventual acuerdo todavía no está firmado.

La Casa Blanca y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos no habían respondido a las solicitudes de comentarios señaladas en el reporte original, mientras que un portavoz de la Secretaría de Economía de México indicó que las conversaciones continúan y que no existe un plazo establecido para concluirlas.

La incertidumbre también responde a la posibilidad de cambios de última hora en la posición estadounidense. Las negociaciones con Canadá muestran la complejidad del proceso: aunque ambos gobiernos avanzaron hacia un entendimiento sobre determinados sectores, las condiciones aún estaban sujetas a modificaciones.

Por ello, los porcentajes que actualmente se manejan para los automóviles, el acero y el aluminio deben considerarse parte de la negociación y no tarifas definitivas.