Ciudad de México, México.- Un juez de control de Ensenada, Baja California, condenó este viernes a 158 años y nueve meses de prisión a tres mexicanos por el asesinato en 2024 de los hermanos australianos Callum y Jake Robinson y de su amigo estadounidense Carter Redd Rhoad. El caso dañó la imagen de México al exponer los riesgos que enfrentan los extranjeros que visitan el país, donde el turismo es una de las principales fuentes de ingreso.
Sentencia de 158 años y nueve meses para cada acusado

El juez resolvió que Jesús Gerardo García, alias “El Kekas”, Irineo Francisco “N” y Ángel Jesús “N” cumplirán cada uno 158 años y nueve meses de cárcel por homicidio, robo con violencia y robo de vehículo con violencia. La sentencia cierra un largo proceso que comenzó tras el hallazgo de los cuerpos en mayo de 2024 y la detención de al menos cuatro personas por su presunta participación.
El fallo generó reacciones encontradas. Antonio Otañez, presidente de la asociación de surfistas de Baja California, celebró que “se ha hecho justicia”, aunque admitió que el multihomicidio provocó una “gran reducción” en la visita de turistas, en particular de surfistas, a una región conocida por sus playas.
Qué pasó con los surfistas en Punta San José
Callum, de 32 años, Jake, de 31, y Carter, de 33, viajaron a finales de abril de 2024 a México para surfear en una playa de Punta San José, a unos 80 kilómetros de Ensenada. La noche del 27 de abril acamparon en la playa, donde fueron interceptados por sus agresores, quienes los mataron a tiros durante la madrugada. Sus cuerpos fueron arrojados a un pozo de más de 15 metros de profundidad, donde los localizaron el 3 de mayo tras varios días de búsqueda.
El 5 de mayo de 2024, la Fiscalía de Baja California informó de la detención de García, “El Kekas”, señalado como presunto autor material de los homicidios. Según las autoridades, tenía antecedentes en Ensenada por narcomenudeo, allanamiento de morada, violencia familiar y robo de vehículo.
También fueron arrestados Ary Gisell Silva Raya, expareja de García, y dos presuntos colaboradores, Irineo Francisco “N” y Ángel Jesús “N”. A Silva Raya le encontraron un teléfono móvil de las víctimas. Aceptó un juicio abreviado y fue condenada a 20 años de prisión por robo calificado con violencia y robo de vehículo con violencia.
El móvil: robar los neumáticos de la camioneta
La fiscal estatal María Elena Andrade sostuvo que los agresores querían robar los neumáticos de la camioneta de los extranjeros y que las víctimas se resistieron. “Los agresores sacan un arma que tenían en su poder y privan de la vida al que de inicio se opuso al robo y posteriormente se les echan encima a los otros dos”, afirmó.
Uno de los testimonios clave fue el de Silva Raya, quien declaró en el juicio que su expareja le confesó que llegó con una pistola 9 milímetros a la tienda de campaña. Según su relato, los extranjeros le lanzaron sus pertenencias para evitar que los agrediera, y uno de ellos suplicó por su vida.
