Vendedores de plantas en Moroleón y Uriangato reportan una caída en sus ventas.

Moroleón, Guanajuato.- Más allá de la industria textil, en Moroleón y Uriangato han prosperado muchos tipos de comercios y modelos de negocio que sus habitantes o visitantes han puesto en práctica. Para quienes transitan seguido por sus calles, es común ver puestos ambulantes o incluso locales dedicados a la venta de plantas. Aun así, estos establecimientos no han estado libres de cambios en sus respectivos mercados.

Muchas personas conocen a alguien que cuenta con un jardín o una azotea repleta de plantas. El sector que más visita viveros y establecimientos que venden estos productos es el de los adultos mayores, especialmente las mujeres. Aun así, es común que muchas personas compren grandes cantidades de plantas con diferentes propósitos: plantarlas en sus jardines o utilizarlas como centros de mesa en fiestas.

Entre los sectores más jóvenes de la población, las plantas más populares son los cactus. Esto puede deberse a lo fácil que resulta mantener estos ejemplares. También hay quienes compran plantas para elaborar remedios caseros, por lo que los viveros han facilitado la conservación de estas tradiciones en las grandes urbes, donde de otro modo sería imposible encontrar estos productos.

Los puestos de plantas encontraron, sobre todo en las fayucas, un espacio en el que los comerciantes ofrecen sus productos. Sin embargo, muchos se han visto envueltos en una dificultad creciente: sus ventas están bajando. Esta situación se repite desde los vendedores de tianguis hasta quienes cuentan con sus propios locales, tanto en Moroleón como en Uriangato.

En el caso de estos municipios, la constante caída en las ganancias que deja la industria de la ropa ha afectado a muchos negocios relacionados con este sector comercial. Este es el caso de los puestos de plantas. Muchos de estos establecimientos, al ser atendidos por personas que no son originarias de la zona, han dejado de visitar la ciudad debido a las pocas ventas que registran.