Amenazas e intentos de exorsión dejaron sin fiestas religiosas a comunidades de Irapuato: Obispo

Irapuato, Gto.- Amenazas y presuntos intentos de extorsión contra organizadores de fiestas patronales provocaron que algunas comunidades de municipios pertenecientes a la Diócesis de Irapuato decidieran suspender sus celebraciones durante 2026, reconoció el obispo Enrique Díaz Díaz, quien advirtió que el temor y la desconfianza hacia las autoridades también dificultaron que las víctimas presentaran denuncias.

El representante de la Iglesia católica señaló que, aunque no tenía una cifra exacta de las comunidades que optaron por cancelar sus festejos religiosos, sí habían recibido reportes de situaciones de inseguridad relacionadas con las celebraciones de sus santos patronos.

Explicó que las amenazas generalmente se dirigían contra los integrantes de las comisiones organizadoras y las personas encargadas de reunir recursos y preparar las festividades, quienes en algunos casos preferían no denunciar por temor a posibles represalias.

“Ha habido en algunas comunidades de los diferentes municipios amenazas o tratar de extorsionar. Siempre hemos comunicado a las autoridades y si algunas comunidades han preferido no hacer su fiesta, no te sabría decir el número exacto de cuáles comunidades, pero que ha habido algunas comunidades sí ha habido”, comentó.

Enrique Díaz Díaz reconoció que el ambiente de inseguridad y extorsión se extendió a distintas localidades, donde las personas enfrentaban dificultades para organizar actividades comunitarias sin temor a ser víctimas de algún delito.

Solicitudes de apoyo no siempre trajeron tranquilidad a Irapuato

Indicó que la Diócesis había buscado mantener comunicación con las autoridades para informar sobre estos hechos y solicitar apoyo para las comunidades afectadas. Sin embargo, consideró que la respuesta no siempre había conseguido generar condiciones suficientes de tranquilidad entre los habitantes.

“Las autoridades siempre nos han ofrecido apoyo, ayuda, pero a veces no se ve tan efectivo, no se puede controlar todas las comunidades que pudiera estar”, expresó.

Víctimas no siempre confiaban en denunciar

El obispo también señaló que uno de los principales obstáculos para combatir este delito era la falta de confianza de algunas víctimas en las instituciones de seguridad, pues aunque existían personas que denunciaban las extorsiones, otras preferían guardar silencio.

Ante este panorama, consideró que la inseguridad continúa siendo una preocupación para las comunidades, particularmente por las dificultades para garantizar que sus habitantes pudieran desarrollar actividades religiosas y sociales sin amenazas.

Policías también enfrentan inseguridad

Por otra parte, al ser cuestionado sobre los recientes ataques contra corporaciones de seguridad en Guanajuato, Díaz Díaz reconoció que los hechos reflejaban la fuerza que había adquirido el crimen organizado en la entidad. Consideró que los policías también enfrentaban condiciones de vulnerabilidad ante grupos que, en ocasiones, contaban con armamento superior al de las propias corporaciones.

“Ojalá que sigamos teniendo una seguridad más fuerte, más planeada, más constante y más en coordinación en los tres niveles”, señaló.

Catedral y templo de Irapuato necesitan atención

En otro tema, el obispo informó que los daños estructurales que presentan la Catedral de Irapuato y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, conocido como el templo del Puente, todavía requerían trabajos de atención a mediano plazo.

Explicó que en Catedral se habían atendido algunos problemas urgentes, principalmente grietas de consideración y filtraciones de agua que se presentaban durante la temporada de lluvias, aunque reconoció que todavía se necesitaba un procedimiento más amplio y planeado para resolver los daños.

“Se ha tratado de solucionar, pero sí requiere un procedimiento más planeado y más a largo plazo que nos han prometido, que seguimos todavía en búsqueda y que seguimos tratando de salir más adelante”, comentó.

Respecto al templo del Puente de Guadalupe, indicó que también se habían realizado mejoras y atendido algunos de los problemas detectados, aunque otros permanecían pendientes.

Además, manifestó preocupación por las modificaciones que se realizarían en el entorno del santuario debido a la construcción del nuevo puente, pues pidió que durante los trabajos se garantizaran espacios para que los fieles pudieran llegar al recinto religioso.

Señaló que algunos visitantes habían tenido dificultades para estacionarse en la zona cercana al templo, situación que incluso había generado inconformidades por el retiro de placas.

Ante ello, pidió mayor diálogo y atención para que las obras de infraestructura no dificultaran el acceso de los feligreses a uno de los templos importantes para la comunidad católica de Irapuato.