En pleno siglo XXI, en los albores del tercer milenio caracterizado por el avance y la expansión, la digitalización, el control en la era de la información, la explosión de las redes sociales y la conectividad, después de la tercera revolución industrial, del apagón analógico, la televisión digital, la masificación de los dispositivos móviles y nuevos dispositivos de almacenamiento de datos, memorias flash que funcionan mediante impulsos eléctricos, los carros eléctricos, los avances médicos para llevar a cabo trasplantes de órganos e implantes, en el postdesarrollo del genoma humano; y tantos otros avances tecnológicos, que nos alertan sobre el futuro tecnológico y el cambio climático. Siendo obligada la reflexión sobre la supervivencia y perpetuación de la especie humana.
Nos encontramos frente a grandes cambios. Hemos inaugurado una nueva forma de gobernar y hacer política, en donde las mujeres han alcanzado el liderazgo. Y estarán al frente los poderes públicos del estado.
La ginarquía: se refiere a la forma de organización social en la que, las mujeres detentan el poder y la autoridad, a veces se confunde con el matriarcado, a partir de ahora serán más mujeres quienes ejerzan el liderazgo en los gobiernos. Superando la antigua critica del patriarcado y el machismo en México.
Sin embargo, seguimos padeciendo violencia en contra de las mujeres, pese a los muchos esfuerzos para detener ese flagelo, se siguen dando casos que trastocan a la sociedad. Como si no hubiésemos avanzado nada como civilización. Incluso en Guanajuato, durante el último sexenio sangriento, nos parece alarmante la cifra de homicidios de 22,458. De acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo sobre violencia contra las mujeres en 2024, muestra que, de 235 muertes violentas de mujeres, en Guanajuato; en 2024, solo 12 de ellas se tipificaron como feminicidio.
Y 9 nueve feminicidios en 2023, sin tomar en cuenta la cifra negra de los delitos de feminicidios, desapariciones forzadas de mujeres, niñas y adolescentes, que no se denuncian o que se tipifican como otros delitos. Por lo que, de acuerdo a las estadísticas; el feminicidio en Guanajuato ha venido aumentando un 33% por ciento.
Lo que nos lleva a preguntar y cuestionar; ¿Qué están haciendo?, si están funcionando adecuadamente lo que conocíamos como unidades de atención integral a la mujer (UAIM); si se han convertido en verdaderas Fiscalías especializadas en atención de delitos contra las mujeres. O solo sirven para revictimizar u ocultar bajo otros delitos, las denuncias ante los Ministerios Públicos, como ocurre, cuando se oculta, bajo otro tipo de delito, cuando se realizan las denuncias, es decir, que los ministerios públicos, clasifican como “homicidios culposos” u “homicidios dolosos” en lugar de feminicidios.
La alerta de violencia de género declarada y notificada el pasado miércoles 25 de septiembre, en el último día de su mandato al gobernador; por la Comisión Nacional para prevenir la violencia en contra de las Mujeres (Conavim), en 17 municipios de Guanajuato; debido al aumento de casos de feminicidio y desapariciones de mujeres, principalmente en los municipios ubicados en el corredor industrial, incluso algunos de ellos gobernados por mujeres; como León e Irapuato. Convierte en urgente y necesario implementar las medidas para protección de las mujeres y niñas, que ayuden a combatir la violencia de género en la región.
Obliga a las autoridades locales a implementar acciones reales y efectivas para frenar la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes, implica una mayor coordinación entre el gobierno estatal y federal, así como los municipales, para que sus esfuerzos tengan resultados en la implementación de acciones de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida, las desapariciones forzadas y los ataques violentos.
Ahora que están llegando las mujeres al poder y al gobierno, se deben poner las pilas y abrir bien los ojos; para que, quienes están actualmente encargados de las fiscalías no les continúen vendiendo estadísticas maquilladas o estrategias fallidas.
Desde esta columna hacemos votos para que el inicio de este nuevo gobierno que encabeza Claudia Sheibaum Pardo, como Presidenta de la Republica y Libia Dennise García Muñoz Ledo, como Gobernadora; siendo las primeras mujeres en llegar a esos cargos, sea un hito histórico, que marque nuevos niveles de progreso y desarrollo para el País; con un dialogo respetuoso, unidad en las acciones y espíritu de colaboración, gobiernos que obtengan la paz y la tranquilidad pública para todos. Les deseamos el mayor de los éxitos.
