“El viernes no se anunció ninguna ‘excepción’ arancelaria”, escribió Trump en una publicación en su red social Truth Social, en la que criticó a los medios por “distorsionar” la información.

Según el mandatario, estos productos están sujetos a la misma categoría de aranceles impuesta al fentanilo, con la que ha castigado a China desde el inicio de su segundo mandato, por considerar que el país asiático no hace lo suficiente para frenar el tráfico de esta droga hacia EE. UU.
Contradicción con anuncio previo

El viernes pasado, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) informó que teléfonos, ordenadores, pantallas y semiconductores quedaban exentos de los llamados aranceles recíprocos implementados por Trump, que hoy en día ascienden al 10 % para la mayoría de países y hasta un 145 % para China, en el marco de las represalias comerciales bilaterales.
Sin embargo, la publicación del presidente este domingo contradice ese anuncio, sugiriendo que los productos electrónicos no están exentos y que su clasificación arancelaria está en proceso de modificación.
“Simplemente se están trasladando a otra categoría arancelaria”, dijo Trump.
Nuevos aranceles en camino

En la misma línea, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, confirmó este domingo en entrevista que los dispositivos electrónicos y semiconductores serán incluidos dentro de una nueva categoría de productos tecnológicos, con un arancel específico que se prevé entre en vigor en uno o dos meses.
Trump también adelantó que ofrecerá una respuesta formal este lunes sobre el estatus de los chips y otros componentes electrónicos.
“Lo que se ha revelado es que necesitamos fabricar productos en EE. UU. y que no seremos rehenes de otros países”, afirmó, refiriéndose especialmente a China, a la que calificó como una “nación comercial hostil”.
Tensión comercial con China
Las fricciones entre Washington y Beijing continúan intensificándose. Trump ha señalado en repetidas ocasiones que China impone barreras arancelarias “injustas y no monetarias” contra EE. UU., y ha defendido su política de aranceles elevados como una medida para corregir los desequilibrios comerciales.
“Nadie se va a librar a cuenta de las injustas balanzas comerciales que nos han impuesto durante décadas”, añadió el presidente, reforzando su discurso proteccionista en el contexto de una campaña electoral que ha reavivado el debate sobre la fabricación nacional y la dependencia tecnológica del extranjero.
Finalmente, Trump confirmó que su Gobierno está llevando a cabo nuevas investigaciones arancelarias de seguridad nacional sobre la cadena de suministro electrónica, lo que podría dar pie a la imposición de más medidas restrictivas en el corto plazo.
