El debate sobre la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco volvió a tomar fuerza este jueves, luego de que uno de los ingenieros hidráulicos involucrados en el proyecto asegurara que la terminal no se habría inundado con las lluvias.

Cabe recordar que el principal argumento técnico para cancelar el aeropuerto de Texcoco fue que la terminal, diseñada para atender a más de 100 millones de pasajeros al año, se inundaría por el escurrimiento de aguas pluviales del oriente del país.

En este contexto, durante el foro “Panorama: el Sistema Aeroportuario del Valle de México hoy”, organizado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), especialistas en aviación llamaron a reconsiderar la opción de construir este puerto aéreo para tener una única terminal en el Valle de México.

¿Cómo se habrían evitado las inundaciones en el NAIM?

Luis Francisco Robledo, ingeniero hidráulico especialista que participó en la planificación original, explicó que el diseño del NAIM ya contemplaba dos soluciones para el control del agua pluvial en la región, una de las principales preocupaciones dadas las características del antiguo lago de Texcoco.

La propuesta proyectaba la creación de un sistema de depósito con lagunas de regulación capaces de desalojar hasta 65 mil litros por segundo de agua, mitigando la acumulación en pista y zonas operativas en caso de fuertes aguaceros.

Otra alternativa consistía en la instalación de bombas a lo largo de las pistas para facilitar el drenaje activo del agua durante eventos intensos de lluvia, el mismo sistema que actualmente opera en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

El ingeniero recordó que estas estrategias fueron presentadas en su momento al entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, como parte de los argumentos para sostener que el aeropuerto en Texcoco no se inundaría.

Expertos en aviación piden ‘revivir’ el NAIM en Texcoco

Durante el foro, pilotos, controladores aéreos e ingenieros especializados coincidieron en que la cancelación del NAIM no solo ha tenido un impacto en la infraestructura aeroportuaria del país, sino también ha generado tensiones en la gestión del espacio aéreo.

Afirmaron que la estrategia de operar con múltiples aeropuertos —el AICM, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y Toluca— no ha logrado aumentar significativamente el flujo de pasajeros ni la conectividad nacional, como lo demostrarían los datos de tráfico aéreo comparados con años anteriores.

Según cifras presentadas en el evento, el AICM ha caído hasta los 44.5 millones de pasajeros desde los 50.3 millones que alcanzó antes de la pandemia, mientras que el AIFA ganó usuarios pero no compensó la demanda que se esperaba concentrar en una sola terminal moderna en el Valle de México.

Los especialistas advirtieron que la saturación del espacio aéreo y la necesidad de coordinar múltiples puntos de llegada y salida complican la operación diaria y pueden generar riesgos que un aeropuerto único habría mitigado.

“No hay opción más que retomar y construir un aeropuerto en la zona que los estudios técnicos han marcado en los últimos 40 años”, sostuvo Jesús Ramírez Stabros, ex secretario general de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) de México.

Con información de Aldo Munguía.