Irapuato, Guanajuato.- La fiesta azulgrana de la final del Club Irapuato contra Jaibas Bravas se empañó: hubo reventa de boletos y sobrecupo. Los aficionados que no pudieron ingresar al estadio Sergio León Chávez, pese a haber comprado los boletos directamente en taquilla, exigieron la devolución de su dinero.
La porra más terca, Los Hijos de la Mermelada, se hizo presente. Con batucada, cánticos, porras, playeras, gorros y banderas azulgranas apoyaron a su equipo, el Club Irapuato.

Desde temprano realizaron una caravana que salió de la Calzada de los Chinacos rumbo al estadio Sergio León Chávez.
Pero el ambiente festivo se opacó.
Las puertas del estadio Sergio León Chávez se cerraron a unos minutos de que iniciara el partido. El motivo: sobrecupo. En el estadio doblemente mundialista, con capacidad para 22 mil personas, ya no cabía un alma.
Afuera del Sergio León Chávez, miles de aficionados molestos exigían, entre rechiflas, la devolución de su dinero.
“Yo compré los boletos aquí en taquilla, estuve formado más de dos horas y no es justo que no nos dejen entrar. Las autoridades deben investigar qué fue lo que pasó y multar a quien sea responsable”, compartió Luis, quien, con boletos en mano y acompañado de su familia, no pudo ingresar al estadio Sergio León.

Al medio tiempo, las puertas del coloso de Guerrero se abrieron, pero no se permitió el ingreso de aficionados; por el contrario, algunos asistentes fueron desalojados.
Este sábado, a diferencia de otros partidos en los que ganó el Club Irapuato, no hubo festejos.
Será hasta el próximo sábado en Tampico cuando se defina al campeón de la Liga de Ascenso MX.
