Guanajuato, Gto.- El río de Yerbabuena en Guanajuato capital, se ha convertido en un basurero clandestino, donde además se descargan líneas de aguas negras a cielo abierto.

A la altura del puente de la calle Higuera, el río que atraviesa esta colonia, ubicada al sur del municipio de Guanajuato, se ha transformado en un vertedero al aire libre, donde se acumulan residuos sólidos en gran cantidad tanto en el lecho como en la ribera. La escena genera la sensación de estar en una zona marginada y en abandono, situación que contrasta con la imagen de la capital, considerada patrimonio cultural de la humanidad.

En la zona sur de Guanajuato, el cauce recibe descargas de aguas negras y acumulación de basura que genera pestilencia y riesgos sanitarios.
En la zona sur de Guanajuato, el cauce recibe descargas de aguas negras y acumulación de basura que genera pestilencia y riesgos sanitarios.

Pero esa es solo una parte del problema, pues bajo este puente se descargan dos líneas de drenaje que vierten cientos, si no miles de litros de aguas negras sin ningún tipo de saneamiento previo. Las descargas corren directamente al cauce del río, generando una pestilencia permanente que, según los vecinos, nunca desaparece del área.

Vecinos denuncian que el río funciona como vertedero y drenaje a cielo abierto, con olores fétidos y contaminación que sigue rumbo a La Purísima.

Vecinos viven entre olores fétidos y riesgos sanitarios

“Es muy fuerte la peste, no deja estar en paz, hay que cerrar las ventanas para poder comer o hacer cualquier cosa, porque hasta duele la cabeza de estar oliendo eso todo el día. En la noche igual, aunque haga calor, hay que tener la ventana cerrada para que no se metan los olores”, comentó Juana Valdez, vecina de la zona.

Al no existir un puente o paso peatonal adecuado en este punto, varias personas se ven obligadas a cruzar por la parte baja del puente, teniendo que caminar entre las aguas negras y exponiendo su salud.

La cantidad de aguas residuales es tal que una gruesa capa de espuma se acumula en el lugar, evidencia de los contaminantes que arrastra el líquido y que continúan río abajo hacia la presa de La Purísima, afectando el medio ambiente en su trayecto.

Bajo un puente en la colonia Yerbabuena se vierten aguas residuales sin tratar y se acumulan desechos que afectan la salud y el entorno ambiental.