DE SU RONCO PECHO…
“Yo seguiré señalando esas cosas que no estoy convencida que sucedan tanto en la parte estatal y municipal, porque creo que es un deber como parte de la militancia. Sé que hay unas personas dentro que no les gustaría que estuviera, porque les estorbamos y que estorbamos al ser esta voz crítica y reflexiva, sin embargo es parte de mi naturaleza y lo seguiré haciendo hasta el último día de mi vida”
Alejandra Gutiérrez Campos
La alcaldesa de León pareció no tener plan B o C en su ruta de ruptura con el PAN. Se le hizo bolas el engrudo con el plan original.

Todo el show alrededor de la renuncia no concretada de Alejandra Gutiérrez Campos al PAN lejos de apagar el fuego y ahuyentar los fantasmas de la crisis del PAN, solo los deja latentes.
La alcaldesa de León planeó mal su ruta de escape o probablemente no la tenía bien diseñada. Aquí se lo he comentado en otros momentos, en esa imagen que proyecta Gutiérrez Campos, está su sello propio y probablemente su personalidad. Siempre corriendo a mil por hora. A la carrera, 24/7. No parece tener reposo para reflexionar pros y contras, tejer escenarios.
Ella misma no controló los tiempos ni los modos de su retirada. El problema fue que lo socializó con demasiadas personas Sus nueve integrantes del cabildo azul lo sabían. Dos de ellos no solo no se guardaron el secreto sino que fueron con la gobernadora Libia Dennise García a comunicar las intenciones de la alcaldesa. En otras palabras: la lealtad se fue por la coladera.
Fue tan mal planeado o mal ejecutado que ni siquiera pudo salirse fácilmente por la tangente de decir que era un invento de los medios o de sus detractores. Probablemente Alejandra Gutiérrez esperaba que en su cabildo, más personajes se sumaran a su causa para dar un paso al costado, renunciar al PAN y ahí sí, provocar una crisis de dimensiones mayúsculas.
Probablemente la alcaldesa de León, esperaba que en la dirigencia nacional panista le suplicaran que no se marchara, que no lo hiciera. Probablemente. Nada de eso ocurrió.
La cantinflesca explicación que dio en la ciudad de México sobre si se iba o no del PAN es una evidencia más de que las cosas no resultaron como creía. La alcaldesa de León no ha explicado claramente lo que no le gusta del PAM y lo que quiere hacer de su carrera política, probablemente porque ni ella lo sabe. Probablemente.
Porque esa es la pregunta central. ¿Qué quiere la alcaldesa de León? ¿Cuál es su inconformidad? ¿Cuál sería la narrativa de su discurso si se materializara su salida del blanquiazul? ¿Cuáles son las “razones correctas” de las que tanto habla? ¿Es Movimiento Ciudadano su destino? ¿Alcaldesa independiente? ¿Somos México?
Hay una razón de origen que nunca dirá y que suelen citar sus críticos al interior del PAN: que no supera no haber conseguido la candidatura a la gubernatura.
Puede haber otras derivadas de esa. El agandalle del oficialismo que la arrinconó en León y no le dejó espacio para repartir el pastel del comité municipal leonés que le entregaron a Antonio Guerrero, un cero a la izquierda en el panismo, con tal de que la presidenta municipal no se apropiara del comité leonés y tuviera plataforma para definir al candidato a sucederlo. El oficialismo no lo permitiría.
Pero no desviemos la mira ni nos confundamos. Alejandra Gutiérrez es solo un síntoma de la enfermedad. El panismo viene en decadencia y se descompone desde adentro. Solito. Hay quienes lo niegan, hay quienes dicen ignorarlo. En realidad todos lo saben y fingen demencia.
MÁSCARA VS CABELLERA
Esa descomposición que vive el partido en el poder, se palpa todos los días. No es novedad que la gobernadora y la alcaldesa de León no se lleven bien. No es la primera vez ni será la última. El problema es que la crisis se adereza con otros condimentos.
El exgobernador Diego Sinhue Rodríguez designó candidata a la gubernatura pero también heredó el control del partido a sus incondicionales, con Aldo Márquez a la cabeza.
Es cierto que Libia Dennise afianza su control en el gobierno aunque varias dependencias todavía reclaman ajustes a gritos, empezando por la secretaría de Economía. También es verdad que la gobernadora se consolida como la primera panista en el estado.
La rebeldía de Gutiérrez Campos ha afianzado el pacto entre los Márquez y García Muñoz Ledo a quienes favorece el perfil rebelde de la alcaldesa de León. Lejos de las declaraciones políticamente correctas, el encono y la desazón es incuestionable.
Después de algunos diferendos en el arranque del sexenio que dejaron a Charly Alcántara al borde de la ruptura con la gobernadora, los dieguistas han entrado en plena sintonía con la titular del ejecutivo. El exhombre fuerte del gobierno dieguista cosecha lo sembrado a través del arte de volverse indispensable para muchos temas.
Pero hay un factor adicional que puede precipitar al panismo al abismo, si los protagonistas se desbocan. Un fuego amigo incontrolable. Parece haber el suficiente arsenal para una guerra interna de lodo de proporciones incalculables.
Es Gutiérrez Campos contra los resabios del dieguismo convenientemente alineados a Libia García.
El primer año del sexenio del llamado Nuevo Comienzo ha dejado golpes que nadie reivindica públicamente. La alcaldesa y la gobernadora han sido blanco de reportajes sobre sus respectivas propiedades y en radio pasillo resuenan los lamentos que dicen que los obuses fueron fabricados por los respectivos detractores de Libia y Alejandra. En efecto, hablamos de fuego amigo; los propios panistas que aceleran la decadencia, sacándose sus trapitos al sol.
Estamos frente a una guerra fratricida. Es cierto que Alejandra Gutiérrez no es la mejor estratega para armar escapes políticos y que terminó por enredarse en una apuesta que resultó poco seria.
Pero su partida del PAN parece inevitable y se podrán ir pocos con ella pero el daño ya está hecho. Hay quienes ya la quieren fuera y no se dan cuenta que en el fuego amigo, todos los días el blanquiazul muere poco a poco. Se disparan en el pie.

CHACHIS, JOSÉ ARTURO Y JORGE RAMÍREZ: EXCOPARMEX VIGENTES EN LA GRILLA
En la medida que la 4T afianza su poder, los empresarios que se rehusaban a dar color político, deciden salir del clóset de la indefinición y apuestan por una opción políticamente.
José Arturo Sánchez Castellanos y Aurelio Martínez fueron garbanzos de a libra. De los primeros que dieron color sin rubor ni temor a la crítica.
Hace exactamente ocho años el exdirigente de esta agrupación empresarial Aurelio Martínez, parta entonces delegado de Banobras, posteó que los, entonces presidentes del CCE José Arturo Sánchez Castellanos y de Coparmex, Jorge Ramírez Hernández dieron indicaciones de que no le permitiera la entrada a una reunión de consejo.
“¿De qué tendrán miedo en que participe en la junta?”, cuestionó. Sánchez Castellanos le respondió que él no tenía injerencia en la definición de las invitaciones a esa sesión.
“Y no tengo ningún inconveniente en que asistas. Incluso me agradaría platicar contigo sobre los temas que gustes”, le respondió José Arturo.
Aurelio no se quedó con las ganas y escribió. “Pues el mensaje de la directora fue ese. Ya van dos ocasiones que me niegan a participar en juntas de Consejo. La otra que porque era funcionario público, cosa que nunca hicieron con Jorge Videgaray, Y hoy no soy funcionario de nada?”
Después, muy diplomático, Sánchez Castellanos, lamentó no lo hayan dejado pasar y le reiteró su disposición al diálogo.
“Si me gustaría platicar el tema de la tenencia y el manejo del Fideicomiso, para que no pase igual que en la mesa de seguridad. Y el tema del Fiscal carnal. Ya que muchos empresarios y ciudadanos, no estamos de acuerdo”.
Aurelio Martínez, líder de Coparmex allá por 2011 que luego mutó del PRI a Morena. Fue delegado de Banobras y ahora es funcionario del SAT. Jorge Ramírez saltó de Coparmex a presidente del consejo de Sapal mientras que Sánchez Castellanos dio una cabriola más espectacular al pasar de líder empresarial a síndico panista.
Martínez Velázquez es quien más ha resentido la (cuarta) transformación en el perfil que siempre le conocimos.
Jorge Ramírez Hernández acaba de ser presentado como parte del comité coordinador de Somos México en Guanajuato en el distrito 3 que es el más panista del país. Lo mismo pasó con Gustavo Guraieb, exlíder del Consejo Coordinador Empresarial de León.
Cada vez veremos más hombres del dinero que darán color político, como nunca lo hicieron con el PAN.
LA DEL ESTRIBO…
Ya no es novedad que los morenistas se digan sus verdades en público y sin el menor pudor. La diputada Hades Aguilar se la cantó directo al alcalde de Salamanca, César Prieto en pleno informe legislativo con un desafío directo a la hegemonía que ejerce la familia en ese municipio.
Y tampoco, el senador Emanuel Reyes se guardó nada y aplaudió sin rubor a la sonorense. Los tambores de guerra nunca dejan de sonar en Morena Guanajuato.
