Guanajuato, Guanajuato.- Habrá desabasto de trigo y cebada este año en Guanajuato. El 80 % de los productores agrícolas no cuenta con recursos para adquirir semillas e insumos necesarios para la siembra de sus parcelas y, en caso de que el Gobierno Federal continúe omitiendo apoyos al sector, el desabasto podría extenderse también al maíz.

Productores alertaron sobre un posible desabasto de trigo y cebada en Guanajuato. Foto: Eduardo Ortega

“Es muy triste ver las parcelas abandonadas; quedaron como cuando se hacía la trilla de maíz con la pura yunta. La situación es grave porque la gente no va a sembrar”, afirmó Alfredo Camargo, dirigente municipal de la Confederación Nacional Campesina (CNC).

Mientras en la Ciudad de México representantes de los productores agrícolas mantienen mesas de trabajo con autoridades federales para, entre otros temas, establecer apoyos permanentes para la producción y precios de los alimentos, las parcelas en el campo permanecen abandonadas.

El líder cenecista confirmó que solo dos de cada diez productores agrícolas del ejido La Soledad iniciaron la siembra de trigo y cebada y advirtió que, de no existir incentivos permanentes por parte del Gobierno Federal para la producción de alimentos, el déficit podría extenderse a otros cultivos, como el maíz.

Solo dos de cada diez campesinos iniciaron la siembra en ejidos del estado. Foto: Eduardo Ortega

“Sí puede haber desabasto de trigo y cebada, porque ahora solo se ven dos parcelas sembradas. En la mayoría de los ejidos existe la posibilidad de no sembrar. Se dice que por tonelada de trigo nos estarían pagando de 4 mil 500 a 5 mil pesos, es decir, alrededor de 25 mil pesos por hectárea, cuando nosotros invertimos 40 mil pesos por hectárea. Si esto sigue así y no hay apoyos que realmente nos sirvan, puede pasar lo mismo con el maíz. Esto no es un problema de Irapuato o de Guanajuato, sino de todo el país”, comentó Alfredo Camargo.

Campesinos exigen precios justos ante alza de insumos y diésel

Mientras no exista un gobierno que garantice precios justos para los granos, los agricultores deben absorber las alzas en los insumos, desde semillas y fertilizantes hasta la mano de obra, la trilla y todo lo que implica sembrar la tierra, aseguró Héctor Ortega Razo, secretario de Comercialización y Cosechas de la CNC estatal. Como ejemplo, señaló el precio del diésel, que ha aumentado sin control y actualmente se comercializa por arriba de los 27 pesos por litro.

Aunque en este momento el dólar mantiene un precio estable, su comportamiento influye directamente en los costos de los fertilizantes, ya que la mayoría son importados, como las ureas y los nitrogenados. Por ello, sus precios se rigen por la oferta y la demanda, y en caso de que el tipo de cambio se incremente, los costos se dispararán.

Ortega Razo indicó que quienes se dedican al campo no han podido obtener las ganancias necesarias, pues siempre enfrentan algún factor adverso.

“Este año nos fue bien en rendimientos, tuvimos cosechas excelentes, pero no ganamos nada porque no nos pudieron comprar el maíz a un precio justo; lo más que nos pagaron fue 5 mil pesos por tonelada y la necesidad obligó a vender barato”, afirmó.

Explicó que, para la actual temporada de trigo, la tonelada de semilla tiene un costo de 12 mil pesos. Para producir una hectárea se requieren entre 45 mil y 50 mil pesos de inversión, con un rendimiento de entre cuatro y cinco toneladas por hectárea. Si un campesino siembra 10 hectáreas, cosechará alrededor de 50 toneladas, que deberá vender en aproximadamente 6 mil pesos por tonelada, debido a la variabilidad y tendencia a la baja del precio internacional.

En ese escenario, un agricultor que invierte cerca de 500 mil pesos solo recuperará alrededor de 300 mil, de los cuales aún deberá pagar cerca de 40 mil pesos a la trilladora, lo que representa la pérdida de casi la mitad de la inversión. Añadió que, aunque se argumenta que el trigo entra en programas de alimentación, las reglas de operación son complicadas y difíciles de cumplir. Además, advirtió que el mayor problema no es solo económico, sino el uso del agua, ya que por hectárea se consumen alrededor de 3 mil 600 metros cúbicos.

La CNC advirtió que la crisis agrícola podría extenderse al cultivo de maíz. Foto: Eduardo Ortega

El dirigente campesino agregó que otro incremento constante es el del diésel, que actualmente se vende en 27 pesos por litro, cuando hace una década costaba 16 pesos.

“Este país envía diésel a Cuba, pero a los mexicanos nos lo vende caro. Este gobierno es candil de la calle y oscuridad de su casa, porque a los campesinos nos tiene muriendo de hambre. Si no nos incorporamos a los programas del bienestar, no recuperamos la inversión de la siembra”, expresó.

Finalmente, señaló que muchos productores no han podido barbechar ni preparar la tierra por falta de recursos para comprar diésel, ya que los tractores permanecen detenidos. Aseguró que no cuentan con apoyo de ningún nivel de gobierno y que, en algunos casos, familiares en el extranjero envían remesas para subsistir, pese a que la situación también es complicada para ellos.