La detención se produjo en el marco de una investigación por presunta mala conducta en un cargo público, relacionada con supuestas filtraciones de información sensible al financiero Jeffrey Epstein cuando Andrés se desempeñaba como enviado especial para Comercio Internacional.
La Policía de Thames Valley informó que “el hombre arrestado ha sido puesto en libertad bajo investigación” y confirmó que las búsquedas realizadas en Norfolk concluyeron. No obstante, precisó que los registros en Royal Lodge, su antigua residencia en Windsor, Berkshire, continúan.
¿Por qué lo investigan?

Las autoridades evalúan reportes según los cuales en 2010 el exmiembro de la familia real habría enviado información comercial a Epstein, entonces un inversionista de alto perfil. La indagatoria cobró impulso tras la publicación, por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, de millones de páginas de documentos vinculados al caso Epstein, incluida correspondencia entre ambos.
Mountbatten-Windsor, de 66 años, ha negado de forma reiterada haber cometido irregularidades en su relación con el financiero.
Las nuevas acusaciones son independientes de las denuncias presentadas en su momento por Virginia Giuffre, quien afirmó haber sido víctima de tráfico sexual y haber mantenido relaciones con el príncipe cuando era menor de edad.
¿Podría abandonar Reino Unido?
El historiador británico Andrew Lownie, biógrafo no oficial del exduque de York, consideró que Andrés podría optar por residir fuera del Reino Unido ante la presión mediática y judicial.
Durante un encuentro con prensa extranjera en Londres, Lownie sugirió que el expríncipe podría pasar temporadas en Oriente Medio, siguiendo un camino similar al del rey emérito de España, Juan Carlos I. No obstante, aclaró que se trata de una opinión personal basada en su interpretación del contexto actual.
Cambio de residencia y proceso abierto

A principios de mes, Mountbatten-Windsor dejó Royal Lodge y se trasladó a la finca privada de Sandringham, propiedad del monarca británico, donde fue arrestado.
Aunque ahora permanece en libertad, sigue bajo investigación, mientras la policía británica mantiene abiertas las diligencias para determinar si existió o no conducta indebida durante su etapa como representante comercial del Reino Unido.
El caso vuelve a colocar a la familia real británica en el centro del escrutinio internacional, en un episodio que se suma a años de controversia por los vínculos del expríncipe con Epstein.
