Jerécuaro, Guanajuato.- La diputada federal Antares Vázquez Alatorre señaló que parte de la inconformidad entre habitantes de la región en torno al proyecto del acueducto Solís-León se originó por una deficiente comunicación y falta de información por parte del Gobierno del Estado, al considerar que las autoridades estatales debieron explicar oportunamente los alcances, objetivos y características de la obra.
Durante su visita a la región, la legisladora sostuvo que, al tratarse de un proyecto de relevancia para el estado, correspondía a las autoridades estatales encabezar una estrategia de información y diálogo con la ciudadanía, particularmente con las comunidades y sectores que pudieran tener dudas respecto al uso y disponibilidad del agua.
Vázquez Alatorre consideró que la falta de información oficial permitió que surgieran versiones y preocupaciones entre la población, algunas de las cuales, dijo, no corresponden con las características del proyecto.
“Le tocaba al Gobierno del Estado explicar el proyecto a la gente y eso no pasó”, señaló, al cuestionar que la comunicación con la población no se haya realizado de manera suficiente desde el inicio. La diputada federal afirmó que, en lugar de que la propia autoridad estatal encabezara el proceso de explicación y diálogo, se enviaron representantes para tratar de contener la inconformidad, situación que, desde su perspectiva, no contribuyó a generar confianza entre la ciudadanía.
Antares Vázquez explicó que el origen del proyecto se encuentra en una propuesta planteada por el Gobierno del Estado para llevar agua a León. Ante dicha propuesta, señaló, la presidenta de México planteó la necesidad de que no se tratara únicamente de una obra para trasladar agua, sino de desarrollar un proyecto integral. A partir de ello, indicó, los gobiernos federal y estatal comenzaron a trabajar en una propuesta que contempla diversas acciones relacionadas con el aprovechamiento, conservación y manejo del recurso hídrico.

Entre las medidas consideradas, mencionó el saneamiento del río Lerma, uno de los cuerpos de agua más contaminados del país, así como la tecnificación del Distrito de Riego, acciones que, afirmó, no se limitarían únicamente a los canales, sino que también contemplarían las hectáreas agrícolas. La legisladora agregó que el proyecto integral contempla, además, otras obras y acciones en beneficio de los municipios involucrados, por lo que consideró que el tema debe analizarse desde una perspectiva amplia y no únicamente a partir de la construcción del acueducto.
Uno de los principales puntos de preocupación entre habitantes de Acámbaro y otros municipios de la región es el temor de que el proyecto pueda afectar la disponibilidad del agua proveniente de la Presa Solís y del río Lerma. Al respecto, Vázquez Alatorre sostuvo que existe una percepción equivocada sobre la relación entre el agua que se pretende utilizar para el proyecto y el abastecimiento superficial de la región. Explicó que, de acuerdo con la información con la que cuenta, el agua contemplada para las distintas acciones no estaría vinculada directamente con los pozos y aseguró que el proyecto no plantea quitar el agua de Acámbaro.
“Hay muchas cosas que la gente cree y no son ciertas, que se le va a quitar el agua a Acámbaro, y luego se extendió a otros municipios”.
La diputada federal recordó, además, que, conforme al marco constitucional mexicano, las aguas superficiales y subterráneas son propiedad de la nación, por lo que su aprovechamiento está sujeto a las disposiciones y concesiones correspondientes. En este sentido, consideró necesario que la discusión sobre el acueducto se lleve a cabo con información técnica y oficial, evitando que versiones incorrectas incrementen la preocupación entre los habitantes.
