Ciudad de México, México.- La misión Artemis II marcó un hito en la exploración espacial al realizar el primer análisis directo por humanos de la cuenca Mare Orientale, una gigantesca formación en la superficie de la Luna que ofrece pistas sobre su origen y evolución.

Durante un sobrevuelo de siete horas a bordo de la nave Orión, la tripulación recopiló información clave sobre este cráter de aproximadamente 950 kilómetros de diámetro, ubicado en el hemisferio sur del satélite natural.

Un vistazo al pasado del sistema solar

La misión Artemis II de la NASA estudia Mare Orientale y revela datos clave sobre la formación lunar tras impactos de asteroides (Foto: Twitter)

Especialistas de la NASA destacaron que el estudio de Mare Orientale es fundamental para comprender cómo se formaron los cráteres en la Luna y otros planetas.

Se estima que esta cuenca se originó hace unos 3 mil 800 millones de años, durante el periodo conocido como Bombardeo Intenso Tardío, cuando una lluvia masiva de asteroides y cometas impactó a la Tierra y la Luna tras alteraciones en las órbitas de planetas gigantes como Júpiter y Saturno.

Cómo se formó la cuenca lunar

De acuerdo con los datos científicos, un asteroide de gran tamaño impactó la superficie lunar, expulsando enormes cantidades de material que se elevaron hasta más de 100 kilómetros antes de colapsar nuevamente.

La misión Artemis II de la NASA estudia Mare Orientale y revela datos clave sobre la formación lunar tras impactos de asteroides (Foto: Twitter)

Este proceso generó los tres anillos concéntricos característicos de la cuenca, así como fracturas profundas que alcanzaron el manto lunar, ofreciendo una ventana única para estudiar la estructura interna del satélite.

Observación directa: clave del hallazgo

Aunque la zona ya había sido fotografiada por misiones no tripuladas, esta es la primera vez que astronautas la observan directamente, lo que permite identificar detalles que no captan las cámaras.

La científica Kelsey Young explicó que este método facilita detectar variaciones de color y textura esenciales para el análisis geológico.

Asimismo, el experto Jacob Bleacher calificó como “extraordinaria” la experiencia de escuchar a la tripulación describir en tiempo real lo observado.

La misión Artemis II de la NASA estudia Mare Orientale y revela datos clave sobre la formación lunar tras impactos de asteroides (Foto: Twitter)

Otros objetivos de exploración

Además de Mare Orientale, la misión analizó otras formaciones relevantes como la cuenca Hertzsprung, el fenómeno magnético conocido como Reiner Gamma y cráteres como Glushko y Ohm, ubicados en la cara oculta de la Luna.

Se espera que la misión haya capturado miles de imágenes y transmitido más de 50 gigabytes de datos, que servirán para futuras investigaciones.

La información obtenida será clave para futuras misiones, incluyendo posibles asentamientos humanos en la Luna y el desarrollo de expediciones tripuladas a Marte.

Se prevé que la nave Orión concluya su misión con un amerizaje en el océano Pacífico frente a California en los próximos días.