Durante su conferencia desde Palacio Nacional, la mandataria explicó que el encuentro, que se prolongó por más de una hora, permitió intercambiar perspectivas sobre el potencial económico de México, así como el papel que juega el T-MEC como motor para atraer capital extranjero.
Sheinbaum subrayó que la firma estadounidense identifica “grandes oportunidades” en el país, aunque precisó que el interés actual se enfoca en colaborar con el sector privado.
“No quedamos en nada en particular, pero siguen muy interesados en invertir con privados en nuestro país”, puntualizó.
Interés en proyectos estratégicos

En la conversación se abordaron temas clave como el desarrollo de proyectos mixtos, la digitalización de la economía y el contexto internacional, factores que influyen directamente en la toma de decisiones de inversión.
La presidenta destacó que BlackRock ya cuenta con presencia en México a través de distintos proyectos, especialmente en sectores estratégicos como energía e infraestructura.
Entre ellos, mencionó inversiones relacionadas con plantas de generación eléctrica —adquiridas bajo esquemas de producción independiente— y su participación en infraestructura portuaria, como el Puerto de Manzanillo.
“Tienen inversiones importantes en el país y han trabajado con grupos privados en diversos proyectos”, explicó.
El peso global de BlackRock

Considerado el fondo de inversión más grande del mundo, BlackRock administra capital proveniente de inversionistas de todo el planeta, incluidos fondos de retiro como las Afores en México.
La compañía, dirigida por Larry Fink, no solo destaca por el volumen de recursos que gestiona, sino también por el desarrollo de herramientas tecnológicas avanzadas para el análisis de mercados y la toma de decisiones financieras a gran escala.
Su enfoque se centra en generar estabilidad y crecimiento a largo plazo para sus clientes, que van desde inversionistas individuales hasta gobiernos.{

El interés mostrado por BlackRock refleja el posicionamiento de México como un destino atractivo para el capital internacional, especialmente en un entorno global marcado por la relocalización de cadenas productivas y la integración comercial en Norteamérica.
Aunque no se concretaron compromisos, el diálogo abre la puerta a futuras colaboraciones que podrían fortalecer sectores clave de la economía nacional.
