Salamanca, Gto.- Un proyecto de mejora e impulso para reactivar los módulos de aseo de calzado sin funcionar, esperan los trabajadores de este oficio del jardín principal, quienes continúan luchando por continuar con esta labor que se ha mantenido en los últimos años.

Los pocos trabajadores de aseo de calzado que aún permanecen en el jardín Constitución, conocido popularmente como jardín principal, mantienen su actividad ofreciendo atención personalizada y un servicio constante a quienes aún requieren de este oficio tradicional, buscando mantenerse vigentes pese a las dificultades que enfrentan.

Actualmente, de manera fija y casi diaria, laboran entre cuatro y cinco boleros, mientras que durante los fines de semana el número aumenta con la incorporación de hasta cuatro trabajadores más, quienes aprovechan la mayor afluencia de personas para obtener un ingreso adicional.

“Aquí seguimos todavía poquitos pero con la misma responsabilidad de siempre, trabajando con nuestros clientes que son los que nos han mantenido en este lugar, el trabajo sigue flojo todavía y hay días en que hay pocos clientes pero ahí la llevamos”, señaló uno de ellos.

No obstante, la mayoría de los módulos continúan desocupados y algunos presentan un notable deterioro ocasionado por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento, situación que refleja la disminución del oficio, ya que muchos de sus antiguos propietarios optaron por buscar otras fuentes de empleo ante la baja demanda.

A pesar de este panorama, quienes aún se dedican al aseo de calzado señalaron que conservan la esperanza de que la actividad recupere el auge que tuvo años atrás, cuando todos los módulos se encontraban en funcionamiento y el jardín principal lucía lleno de vida y movimiento.

Reconocieron que el trabajo ya no es el mismo que en décadas anteriores; sin embargo, algunos clientes fieles han permitido que el oficio se mantenga con el paso del tiempo, lo que ha sido fundamental para que continúen desempeñando una labor que ha representado el sustento de toda su vida.

Finalmente, manifestaron su deseo de que durante este año se concrete algún proyecto que permita reactivar los módulos en desuso, con el objetivo de que más trabajadores puedan regresar, aunque sea los fines de semana, fortaleciendo la imagen tradicional del jardín principal y generando ingresos para varias familias.

“Qué bonito sería que se viera como en muchos años, la mayoría trabajando, los domingos hasta con fila para atender, mientras seguimos haciendo lo que más nos gusta y que nos ha permitido salir adelante”.