Celaya, Gto.- El dolor y la consternación se han apoderado de habitantes de la comunidad de San Elías tras la trágica muerte de don Miguel Banda Palomino reconocido cabalgante y su nieto, cariñosamente llamado “Pollito”, quienes perdieron la vida la noche del domingo mientras emprendían un camino que para ellos representaba fe, tradición y amor por sus raíces: la peregrinación rumbo al Santuario de Cristo Rey, en el municipio de Silao.
Ambos fueron velados en la colonia Los Olivos, tercera sección, donde actualmente vivía don Miguel.
Ahí, el silencio se rompía entre rezos, abrazos solidarios y recuerdos compartidos por familiares, amigos y miembros de la comunidad que acudieron a despedirse de quienes fueron reconocidos por su entrega a las tradiciones religiosas y la cabalgata.
Entre lágrimas y palabras que reflejan orgullo y profundo amor, Lucía Banda, hija mayor de don Miguel, compartió el legado que su padre dejó en su familia y en la comunidad cabalgante:
“Mi papá, don Chory, como era conocido aquí en la comunidad, en Celaya y en todo el ámbito de la cabalgata, nos enseñó desde niños a no tenerle miedo a los caballos. Siempre fue una persona muy alegre, muy amable y muy amigable. Desde muy joven le gustó la cabalgata y se unía a las peregrinaciones hacia Terreros para ver a la Virgen de Guadalupe, además de participar en las fiestas patrias. Siempre le gustó viajar a caballo a Cristo Rey y hoy, lamentablemente, su nieto viajó con él queriendo seguir las tradiciones; desafortunadamente tuvieron ese incidente”.
Lucía recordó con emoción cómo su padre transmitió ese amor por los caballos de generación en generación:
“A mí, en lo personal, desde niña me enseñó a montar a caballo, y mis hermanos Juan y Jesús, siguieron con la tradición.
Lamentablemente, mi papá Miguel perdió la vida haciendo lo que siempre le gustó, la cabalgata lamentablemente con su amado nieto y su yegua”.
Integrantes de la cabalgata lo honraron con cariño y colocaron una herradura, que era el símbolo de su amor por los caballos y que lleva la leyenda de “peregrinación a San Martín de Terreros de los Hermanos Banda”.
¿Cómo fue el accidente de don Miguel Banda y su nieto ‘Pollito’?
De acuerdo con la información disponible, el trágico accidente ocurrió sobre la carretera federal 45, en el tramo Irapuato–Silao, a la altura de la colonia Unidad Deportiva El Copal. Don Miguel y su nieto formaban parte de un grupo de peregrinos originarios de Celaya que avanzaban en una carreta jalada por un caballo, cuando un autobús de pasajeros los impactó por alcance, provocando la muerte de ambos en el lugar.
La peregrinación hacia Cristo Rey es una tradición profundamente arraigada en la región y cada año convoca a decenas de fieles que, movidos por la fe, recorren largos trayectos como acto de promesa, agradecimiento y devoción. La tragedia ha generado una profunda conmoción no solo entre los peregrinos, sino en toda la comunidad celayense, que hoy llora la partida de dos de los suyos.
Misa y despedida de don Miguel y ‘Pollito’
Las exequias se realizaron el día jueves, cuando los cuerpos fueron trasladados para la misa de cuerpo presente al templo de San Elías del Carmen, comunidad de la que don Miguel era originario.
Alrededor de las 11:30 horas, el cortejo fue recibido por peregrinos y vecinos, además de niños con globos blancos en señal de respeto por el angelito de 13 años Harold Alexander ‘Pollito’ además de caballerangos en el Cárcamo, a la entrada de la comunidad, quienes acompañaron el recorrido hasta la iglesia como muestra de respeto y solidaridad.
Al término de la ceremonia religiosa, se llevó a cabo un último recorrido por la comunidad, para finalmente partir hacia el panteón de Tenería, donde don Miguel Banda Palomino y su nieto recibieron cristiana sepultura, dejando tras de sí un legado de fe, tradición y amor familiar que hoy permanece vivo en la memoria de Celaya.
