Dolores Hidalgo, Guanajuato.- Cocineras tradicionales de la comunidad de El Llanito, en Dolores Hidalgo, llegaron hasta Madrid para participar en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) y marcar la presencia de la Cuna de la Independencia en un evento donde se reconoció su labor y su sazón.
Gloria Vázquez, representante de la agrupación de cocineras tradicionales La herencia de la abuela, compartió su experiencia al participar por primera vez en la FITUR, a donde llevó conocimientos transmitidos por generaciones y la emblemática tortilla tradicional.

“Yo siempre estaba en la fila, esperando que algún día a Dolores le tocara ir y ese día llegó. Estuvimos en un gran evento, coordinándonos con la chef Rita Campos. El orgullo que llevaba era presentar la historia y la tradición de la tortilla ceremonial, y logré llevar uno de los sellos más antiguos con los que contamos”, compartió Gloria.
La cocinera tradicional explicó que el sello llevado a la muestra en Madrid pertenece a Margarita Gómez Perales, una de las cocineras más reconocidas por su historia, tradición y conocimiento, quien además ha sido maestra de las integrantes del grupo y conserva uno de los sellos más antiguos, heredado por la abuela Nieves.
“A mí me llena de orgullo, porque ella nos cuenta la historia de cómo y por qué heredó el sello que perteneció a su abuela, quien se lo heredó, y ahora es de su hija, quien forma parte del colectivo”, señaló.
Durante el evento en España, Gloria tuvo la oportunidad de entregar el libro Unión y conformidad, herederas ñohñus de la tortilla pintada, presentado hace un año y que no habían podido entregar anteriormente. “Fue muy lejos para entregárselo, pero fue una oportunidad muy bonita”, contó.

Trabajo en equipo
El colectivo de cocineras tradicionales La herencia de la abuela está conformado por 15 mujeres de cuatro generaciones. Incluso, cuentan con una integrante de 13 años que participó por primera vez este año en la muestra realizada en la Feria de León, a la que acudieron 10 cocineras de El Llanito.
“Ahí está la muestra de que de los jóvenes va saliendo el interés por aprender lo que hacen sus mamás y abuelas. Nosotros ya les explicamos a nuestros hijos para que no se pierda el hilo ni la noción de nuestra historia”, mencionó.

México en el mundo
“Yo me sentía muy emocionada, porque ver a las personas de allá pedirte tres tacos y observar su impresión al comer esa tortilla es algo muy especial. Tuve la oportunidad de hacer tortillas ahí para que vieran cómo se pintan y cómo se hacen, y también llevamos tortillas elaboradas días antes. La tortilla fue a hacer su trabajo, porque la hicimos desde aquí, la encomendamos y nos fuimos a otro país”, relató.
La cocinera destacó que los asistentes apreciaron el color y el sabor de la tortilla ceremonial, pues incluso pedían más tacos y les agregaban salsa, a pesar de no estar acostumbrados al picante. “Eso te hace sentir que lo que eres, lo que llevas y lo que muestras, realmente lo disfrutan”, concluyó.
