Cortazar, Gto.- Cortazar se prepara para vivir uno de los encuentros de tradición y fe que, con el paso de los años, ha logrado reunir a familias y danzantes de distintas regiones del país. El próximo 13 de septiembre, alrededor de 15 agrupaciones participarán en la Festividad de la Exaltación de la Santa Cruz del Cerro del Culiacán, una celebración que este año llega a 26 años de realizarse en el municipio.
Se espera la presencia de aproximadamente 600 danzantes provenientes de Cortazar, San Miguel de Allende, San José Iturbide, Comonfort, Silao, Romita, Juventino Rosas, así como de Reynosa, Tamaulipas, y Aguascalientes. El encuentro busca no solamente reunir a los grupos, sino compartir las distintas expresiones de la danza tradicional y mantener vigentes costumbres que han pasado de una generación a otra.
La jornada tendrá uno de sus momentos principales con el recorrido de las danzas por las calles de la ciudad. El trayecto tendrá una duración aproximada de dos horas y media y pasará por Gutiérrez Nájera, Rosales, Altamirano, Santos Degollado, nuevamente Rosales, el Jardín Principal, la Parroquia de San José, Zaragoza, Galeana y finalmente Gutiérrez Nájera.
El Jardín Principal será uno de los puntos donde las familias podrán observar el paso de los danzantes, aunque también habrá oportunidad de acompañar el recorrido en las calles y acercarse al Oratorio donde se desarrolla parte de la celebración.
Más que un desfile, el encuentro representa para los participantes una oportunidad para compartir la cultura de diferentes comunidades. Cada danza llega con sus propias imágenes, formas de organización y elementos rituales, por lo que el público podrá conocer distintas maneras de expresar la fe y conservar las tradiciones.
Una celebración que comenzó hace 26 años
Aunque la veneración a la Santa Cruz tiene más de un siglo de presencia en Cortazar, la celebración particular de “La Exaltación” que se realiza actualmente comenzó en el año 2000, cuando Rolando Flores decidió mandar elaborar una Santa Cruz como parte de una devoción personal.

Inicialmente, la celebración se realizaba en mayo, pero debido a la participación de Flores como danzante en otras festividades, se decidió trasladarla a septiembre, coincidiendo con la fecha de la Exaltación de la Santa Cruz.
Lo que comenzó como una reunión principalmente familiar fue creciendo con los años. De preparar alrededor de 100 tamales para los asistentes, actualmente la organización contempla comida para entre 800 y mil personas, además de recibir a danzas, familias y visitantes.
El Oratorio también tiene su origen en el año 2000 y se ha convertido en uno de los puntos centrales de esta tradición.
Ometeotl, anfitriona del encuentro
Una de las agrupaciones que tendrá un papel central durante la celebración será la Danza Ometeotl, que este año cumple ocho años de trayectoria.
La agrupación nació con la intención de involucrar principalmente a jóvenes en una actividad que les permitiera acercarse a las tradiciones y mantenerse alejados de ambientes considerados conflictivos. Actualmente cuenta con alrededor de 40 integrantes, desde niños de dos años hasta personas de la tercera edad.

A lo largo de sus ocho años, Ometeotl ha llevado su danza a diferentes municipios de Guanajuato y a estados como Michoacán, Querétaro y San Luis Potosí, convirtiéndose en una de las agrupaciones representativas de Cortazar.
Para sus integrantes, ser anfitriones de este encuentro representa un motivo de orgullo, especialmente por la posibilidad de recibir en su municipio a danzantes que realizan largos recorridos para compartir su tradición.
La celebración comienza antes del 13 de septiembre
El encuentro de danzas forma parte de una serie de actividades religiosas que se desarrollan previamente.
El 12 de septiembre tendrá lugar la recepción de la Santa Cruz peregrina, que durante las primeras semanas de agosto visita hogares de Salvatierra y posteriormente regresa al Oratorio para ser recibida por la comunidad.
La entrega de la imagen se acompaña con flores, veladoras y otros elementos que llevan los participantes. Posteriormente se realiza la velación, considerada uno de los momentos más importantes de la celebración.
Durante esta jornada también se reciben comunidades provenientes de otros lugares y se realizan diferentes rituales relacionados con las imágenes y las llamadas “ánimas fundadoras”.
La velación en el Cerro del Culiacán representa otro momento especial para los integrantes de la danza, quienes consideran este sitio como un lugar sagrado y relacionado con la Santa Cruz a la que atribuyen su devoción.
Esperan alrededor de mil 500 visitantes
Durante la velación y el día principal se estima la llegada de alrededor de mil 500 personas, entre danzantes, familias, vecinos y visitantes de otras ciudades.
Para quienes acudan por primera vez, los organizadores recomiendan llevar agua, gorra o alguna protección para el sol, ya que buena parte de las actividades se desarrollarán al aire libre.

También hacen una invitación a las familias a acercarse con respeto a las danzas, conocer sus tradiciones y disfrutar del recorrido, donde incluso podrán tomarse fotografías con algunos de los participantes.
Detrás de la celebración hay 26 años de organización familiar y el esfuerzo de varias generaciones por conservar una tradición que ha ido creciendo. Para sus impulsores, el objetivo es que los niños y jóvenes conozcan el significado de los rituales y encuentren en estas expresiones una manera de acercarse a sus raíces.
Este año, Cortazar volverá a convertirse en punto de encuentro para cientos de danzantes que llegarán desde distintos municipios y estados. La celebración, que combina religión, cultura y convivencia, busca mantener vivo un legado que sus organizadores resumen en cuatro palabras: unión, hermandad, fe y amistad.
