Entró en vigor el veto israelí aplicado a 37 ONG internacionales que operan en Gaza y Cisjordania ocupada.

A partir de este 1 de enero, el Gobierno israelí fijó como plazo para que el personal extranjero de dichas organizaciones salga de la Franja y concluya sus actividades.

El Ejecutivo israelí anunció esta semana la retirada de las licencias a estas entidades, al afirmar que no completaron el proceso de registro aprobado en marzo de 2025, el cual recibió críticas por parte de organizaciones humanitarias. Este proceso, justificado por Israel bajo “razones de seguridad” para detectar “terroristas”, incluye la entrega de información sensible, como los nombres de todos los empleados.

¿Cuáles son las organizaciones que tendrán que salir de Gaza?

En total, 37 organizaciones de 16 países resultan afectadas, entre ellos España, Holanda, Japón, Estados Unidos, Suiza, Suecia, Francia, Reino Unido y Canadá. Entre las entidades más reconocidas se encuentran Médicos Sin Fronteras (MSF), Acción contra el Hambre, OXFAM, Cáritas y Movimiento por la Paz.

Israel es el país bajo cuyo marco operan estas ONG en los territorios palestinos, pues el Gobierno otorga los visados y controla los accesos a Gaza y Cisjordania.

Las organizaciones alertaron sobre consecuencias “catastróficas” para la población, conformada por cerca de dos millones de personas, la mayoría en tiendas de campaña tras la ofensiva israelí de dos años en Gaza, que dañó o destruyó alrededor del 80 por ciento de la infraestructura.

ONG rechazan señalamientos del Gobierno israelí

MSF, acusada por Israel de tener “terroristas” entre su personal, negó esa afirmación y señaló que el cierre de organizaciones dejaría a cientos de miles de personas sin atención médica y sin servicios esenciales.

“Nunca contrataríamos a sabiendas a personas que participan en actividades militares. Hacer públicamente tales afirmaciones sin pruebas pone en riesgo al personal humanitario y socava el trabajo médico crítico que se hace”, dijo Claire San Filippo, coordinadora de emergencias de MSF para Gaza.

En el caso de Cáritas Jerusalén, el Patriarcado Latino afirmó que continuará su labor, debido a que se encuentra reconocida como persona jurídica por Israel a través de un acuerdo con la Santa Sede.

¿Qué implica la salida de ONGs de Gaza?

Agencias de la ONU y ONG internacionales denunciaron que la suspensión de licencias generará consecuencias “catastróficas” para Gaza. Estas organizaciones gestionan o apoyan hospitales de campaña, centros de atención primaria, refugios de emergencia, sistemas de agua y saneamiento, centros de estabilización nutricional para menores con desnutrición aguda y tareas de desminado.

Los cinco centros de estabilización para niñez con desnutrición grave en Gaza operan con apoyo exclusivo de ONG internacionales, lo que representa el 100 por ciento de la capacidad hospitalaria para atender este tipo de casos.

El Gobierno israelí aseguró que la ayuda humanitaria continuará mediante la ONU, gobiernos donantes, el sector privado y más de 20 oenegés que completaron el nuevo registro.

La decisión israelí generó críticas de organismos y gobiernos. La Unión Europea, en voz de la comisaria de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, condenó la medida, criticó el nuevo sistema de registro e instó a Israel a eliminar barreras a la ayuda.

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, calificó como “intolerable” la suspensión y la consideró “arbitraria” y agravante de una situación “ya intolerable” para la población de Gaza.

El grupo islamista Hamás calificó la medida como un “flagrante desprecio a la comunidad internacional y al sistema de trabajo humanitario” y la Autoridad Palestina afirmó que Israel “no quiere testigos de sus crímenes”.

Diez países —Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Japón, Noruega, Suecia, Suiza y Reino Unido— expresaron su “grave preocupación por el nuevo deterioro de la situación humanitaria”, y advirtieron que uno de cada tres centros sanitarios de Gaza cerrará si las ONG suspenden operaciones.