Una jueza federal en Los Ángeles sentenció a 15 años de prisión a Jasveen Sangha, señalada como la ‘reina de la ketamina’, tras declararse culpable de vender la droga que causó la muerte del actor Matthew Perry en 2023.
Sangha, de 42 años, aceptó su responsabilidad en septiembre de 2025 por delitos relacionados con el tráfico de drogas. Entre los cargos se encuentran mantener un local para distribución, tres cargos por distribución de ketamina y uno adicional por distribución con resultado de muerte del actor de Friends.
La sentencia se dictó en un tribunal federal de Los Ángeles, donde la jueza Sherilyn Peace Garnett enfatizó la gravedad del caso. Durante la audiencia, la acusada reconoció su responsabilidad y admitió el impacto de sus decisiones.
“Estos no fueron errores. Fueron decisiones horribles”, declaró Sangha ante la corte, al tiempo que admitió que sus acciones “destrozaron la vida de las personas y la de sus familiares y amigos”.
La jueza respondió a sus palabras con un mensaje directo: “Tendrás que demostrar una resiliencia extraordinaria”, en referencia a la gravedad de los hechos y las consecuencias de su conducta.
Los fiscales calificaron a Sangha como una figura clave en el tráfico de ketamina, señalando que mantuvo su actividad incluso después de conocer las consecuencias mortales de sus ventas.
Según documentos presentados ante el tribunal, la acusada continuó vendiendo drogas pese a saber que habían contribuido a la muerte de otras personas.
“Sabía —y hacía caso omiso— del grave daño que su conducta estaba causando”, indicaron las autoridades en el expediente judicial. El caso también vincula a Sangha con la muerte de Cody McLaury en 2019.

¿Cómo ocurrió la muerte de Matthew Perry en 2023?
El actor Matthew Perry, conocido por su papel como Chandler en Friends, murió el 28 de octubre de 2023 a los 54 años tras ser encontrado inconsciente en el jacuzzi de su casa en Los Ángeles.
El informe forense determinó que la causa principal del fallecimiento fueron los efectos agudos de la ketamina, un anestésico de uso médico que Perry había utilizado previamente bajo prescripción como tratamiento alternativo para la depresión.
Sin embargo, según los fiscales, el actor buscó dosis adicionales fuera del ámbito médico, lo que lo llevó a contactar a proveedores ilegales.
De acuerdo con documentos judiciales, Sangha vendió decenas de viales de ketamina al entorno del actor estadounidense. Parte de ese suministro fue entregado a su asistente, quien le administró varias inyecciones, incluida la dosis mortal.
La red de distribución de ketamina y otros implicados
El caso involucra a cinco personas que se declararon culpables por su relación con la muerte del actor. Sangha se convirtió en la tercera en recibir sentencia.
Las investigaciones señalan que la acusada operaba un negocio de narcotráfico desde su residencia en North Hollywood, donde abastecía a clientes de alto perfil.
Según la fiscalía, Sangha construyó su operación como una red dirigida a una clientela exclusiva. “Se promocionó como una distribuidora exclusiva que atendía a una clientela de alto perfil de Hollywood”, indica el memorando judicial.
Además, colaboró con Erik Fleming para distribuir ketamina a Perry, pese a conocer sus antecedentes de adicción.

Otros implicados incluyen al médico Salvador Plasencia, condenado a dos años y medio de prisión por vender ketamina ilegalmente al actor, y al doctor Mark Chávez, sentenciado a ocho meses de arresto domiciliario por su papel en el suministro de la sustancia.
El asistente de Perry, Kenneth Iwamasa, y Fleming aún esperan sentencia tras declararse culpables por conspiración y distribución.
El impacto del caso en la familia de Matthew Perry
Durante la audiencia, Keith Morrison, padrastro del actor, habló sobre las consecuencias emocionales que dejó su muerte en la familia.
“Había una chispa en ese hombre que no he visto en ningún otro lugar”, expresó. “Debería haber tenido otro acto. Dos actos más”.
Morrison también describió el duelo que enfrentan él y la madre del actor, Suzanne Perry, al asegurar que viven con una “tristeza y un dolor diarios, agobiantes”.
