Este proceso de cambio no solo viene acompañado de grandes expectativas, sino también de retos que tendremos que sortear para poder asentarnos en la capital. Uno de estos es conseguir una vivienda en renta.
Se trata de una tarea compleja a priori, ya que cuando busquemos inmuebles en Ciudad de México, tendremos que hacernos un puñado de preguntas que no siempre serán las más intuitivas. Es por eso que, con el objetivo de ayudarte a tomar la mejor decisión, agrupamos algunas de las cuestiones más importantes que debes tener en cuenta antes de rentar vivienda por trabajo o estudios:
Precios y requisitos
Lo primero que debes saber antes de rentar una vivienda siempre será el precio, ya que de nada sirve conocer la propiedad con lujo de detalle si no tienes suficiente dinero para pagarla.
Además del precio, es necesario conocer los requisitos iniciales para poder rentar, ya que cada propietario puede solicitar condiciones distintas. Aunque en la mayoría de los casos estas solicitudes son estandarizadas por el agente inmobiliario con el que estemos tratando, en el caso de acuerdos independientes la situación puede cambiar.
Algunos de los más usuales incluyen un depósito inicial de uno o varios meses, una garantía en caso de daños (a ser devuelta cuando se salga de la propiedad) y la determinación del plazo mínimo del contrato.
La zona
El precio siempre será lo primero, seguido obligatoriamente por la zona, ya que esta no solo determina la cercanía a nuestro lugar de trabajo o estudios, sino también variables como el acceso al transporte público, la proximidad a negocios de todo tipo y los niveles de inseguridad, entre otros.
Criterios de selección
Aunque pueda parecer que con tener el dinero basta, la realidad es que cada propietario contará con sus propios criterios de selección, algunos de los cuales serán públicos y otros, completamente privados. Estos pueden ir desde el tipo de persona que quiere rentar, su estilo de vida, situación laboral, nacionalidad, entre otros.
Mientras que muchos de estos criterios se relacionan principalmente con la capacidad del arrendatario de cumplir con todo lo establecido en el contrato, otros pueden responder a prejuicios de los propietarios, por lo que siempre es importante estudiarlos en detalle antes de elegir una propiedad que pueda ser administrada por personas problemáticas.
Estado de la vivienda
Una vez elegida la vivienda que nos interesa, es imperativo visitarla para verificar en qué estado se encuentra, incluyendo la pintura, las tuberías, la electricidad y la mueblería, entre otros aspectos. Muchos recomiendan que, de ser posible, se coordine la visita para un día de lluvia, a fin de confirmar que la vivienda no tenga goteras de ningún tipo.
Si al final se concreta la renta del inmueble, es importante registrar toda esta información (ya sea con fotos o videos) para contar con una garantía en caso de que el propietario denuncie algún daño sin justificación.
El mobiliario
Cuando se visita la vivienda para revisar el mobiliario, no solo es necesario determinar el estado de cada pieza, sino también cuáles se mantendrán disponibles una vez alquilada. Esto se debe a que muchos propietarios se llevan los muebles más preciados con la excusa de protegerlos de posibles daños.
Estado de los servicios
Es esencial preguntar por el estado y el costo adicional de los servicios tanto en el edificio como en la zona, ya que, dependiendo de un gran número de variables (el sistema de tuberías, el cableado de la manzana, la facilidad de acceso), es posible que haya fallas o limitaciones importantes al momento de utilizar los servicios básicos.
En el caso de quienes hagan home office, deben asegurarse de que la vivienda tenga acceso a internet de alta velocidad.
Disponibilidad
Antes de tomar una decisión, debes consultar la disponibilidad de la vivienda, ya que el hecho de que esté en alquiler no implica que pueda ser habitada de inmediato. El propietario puede solicitar un periodo de tiempo adicional antes de que te mudes para realizar reparaciones, actualizar documentos y finiquitar trámites adicionales.
Métodos de pago
A medida que la banca se ha digitalizado, los métodos de pago se han ido homogeneizando en todo el territorio nacional; sin embargo, sigue siendo posible encontrar propietarios que limitan los métodos de pago disponibles.
Algunos de los más utilizados hoy en día incluyen transferencias digitales, efectivo y depósitos a la administradora, así como sistemas más modernos, como criptomonedas y pagos en moneda extranjera mediante plataformas internacionales.
Actividades permitidas
No todos los propietarios permiten usar sus viviendas de la misma forma; algunas de las limitaciones más importantes son no vivir con mascotas, no llevar visitas e incluso no ingresar al inmueble a partir de ciertos horarios. Aunque en algunos casos esto no conlleva mayores problemas, para algunos puede significar que la operación es inviable.
Estacionamiento
Dependiendo de si tienes carro o no, debes asegurarte de que el apartamento que vayas a rentar cuente con un puesto de estacionamiento, ya sea que esté incluido en el terreno (en caso de ser una casa), o que pueda alquilarse en el edificio o en las adyacencias. Para muchos, este es un factor determinante, ya que no contar con un puesto de estacionamiento puede crear dificultades importantes en materia de movilidad, haciendo que rentar el apartamento sea inviable.
Con el aumento del precio de la vivienda y el estancamiento de los salarios, especialmente para las generaciones más jóvenes, el alquiler se ha convertido en la mejor opción al momento de independizarse o mudarse para continuar el desarrollo profesional. Aunque hay muchos otros factores que pueden impactar tu decisión, responder estas cuestiones puede mejorar significativamente tu experiencia a la hora de rentar.