Las declaraciones fueron realizadas durante la Primera Cumbre Estados Unidos Libre de Fentanilo, donde el funcionario reconoció el trabajo de agentes de la DEA y de corporaciones federales, estatales, locales e internacionales por las acciones emprendidas contra las redes de tráfico de drogas.
“La prioridad número uno”

En su discurso, Cole aseguró que la estrategia de la DEA busca eliminar las estructuras que participan en la producción y distribución de fentanilo hacia Estados Unidos.
Explicó que la agencia mantiene operaciones dirigidas no solo contra los cárteles, sino también contra quienes facilitan sus actividades, incluidos distribuidores, operadores financieros, lavadores de dinero y proveedores de sustancias químicas utilizadas para fabricar drogas sintéticas.
El funcionario sostuvo que este esfuerzo también contempla lo que calificó como una “conexión mortal entre las redes de los cárteles y el gobierno mexicano”.
“Son lo mismo. Y en la DEA, son nuestra prioridad número uno”, declaró Cole durante el encuentro.
Las declaraciones llegan tras acusaciones contra Rubén Rocha Moya
Los señalamientos del titular de la DEA ocurren semanas después de que el Gobierno de Estados Unidos anunciara cargos penales contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra otros nueve funcionarios estatales, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Las autoridades estadounidenses no han hecho públicas pruebas adicionales sobre esas acusaciones, situación que ha generado respuestas desde el Gobierno mexicano.

Sheinbaum insiste en que no existen pruebas
La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró este martes que Estados Unidos no ha entregado evidencia que sustente las acusaciones formuladas contra Rubén Rocha Moya.
La mandataria afirmó que, hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han compartido pruebas con el Gobierno de México y evitó pronunciarse sobre si el mandatario con licencia regresará al cargo.
“Estados Unidos no ha entregado ninguna prueba”, sostuvo Sheinbaum.
En diversas investigaciones judiciales, las autoridades estadounidenses han sostenido que organizaciones criminales mexicanas ejercen influencia en distintas regiones del país.
Uno de esos casos corresponde al proceso contra Ismael “El Mayo” Zambada, donde la Fiscalía de Estados Unidos sostiene que el cofundador del Cártel de Sinaloa habría destinado millones de dólares al pago de sobornos dirigidos a funcionarios de distintos niveles de gobierno.

Según la acusación, esos presuntos actos de corrupción habrían permitido proteger las operaciones del grupo criminal mediante información privilegiada, protección institucional y el obstáculo de acciones de las autoridades contra la organización.
Las declaraciones de Terrance Cole reavivan la tensión entre ambos países en materia de seguridad y cooperación contra el narcotráfico, en un momento en que el combate al tráfico de fentanilo continúa siendo uno de los principales temas de la agenda bilateral entre México y Estados Unidos.
