La decisión fue respaldada por los 44 senadores presentes, incluidos legisladores del oficialista Partido Colorado, y puso fin anticipadamente al mandato que Peña había iniciado en agosto de 2023.
La resolución se produjo alrededor de las 18:50 horas, tiempo local, después de una jornada legislativa que se extendió durante casi diez horas.
El vicepresidente Pedro Alliana asumió la conducción del país, mientras que el Ministerio Público ordenó la detención del ahora exmandatario como parte de las investigaciones relacionadas con la crisis bancaria.
La destitución ocurre en medio de una emergencia financiera que ha afectado a millones de clientes de Ueno Bank, entidad intervenida por el Banco Central del Paraguay (BCP) tras detectar problemas de solvencia.
Con esta decisión, Peña se convirtió en el segundo presidente paraguayo destituido mediante un juicio político en la historia reciente del país, después de Fernando Lugo, separado del cargo en 2012.
¿Por qué destituyeron a Santiago Peña de la Presidencia de Paraguay?

El juicio político contra Santiago Peña estuvo relacionado con presuntas irregularidades financieras y conflictos de interés vinculados con Ueno Bank.
Los legisladores señalaron que el mandatario habría utilizado su influencia política para favorecer a la institución financiera y facilitar la canalización de recursos públicos hacia sus operaciones.
Entre las acusaciones examinadas por el Senado se encuentran posibles interferencias en la supervisión bancaria, operaciones crediticias que habrían superado límites regulatorios y presuntos beneficios patrimoniales indebidos.
También se cuestionó la actuación de las autoridades encargadas de vigilar la estabilidad del sistema financiero.
La Cámara Alta concluyó que existían elementos suficientes para declarar al presidente responsable de mal desempeño de sus funciones, una de las causales previstas en el procedimiento constitucional de juicio político.
Sin embargo, la destitución por responsabilidad política no equivale a una condena penal. Las posibles responsabilidades por delitos financieros deberán determinarse en las investigaciones y procesos judiciales correspondientes.
Peña ha rechazado las acusaciones y sostiene que no intervino irregularmente en las decisiones relacionadas con la institución bancaria.
Senado de Paraguay destituye a Santiago Peña con 44 votos

La votación que puso fin al Gobierno de Santiago Peña se realizó durante la tarde del viernes, después de escuchar los argumentos de la defensa y revisar las acusaciones presentadas por la Cámara de Diputados.
Los 44 senadores presentes votaron a favor de la destitución, mientras que un legislador estuvo ausente.
La decisión contó con el respaldo de representantes del Partido Colorado, organización política a la que pertenece Peña y que había sostenido su administración.
El resultado reflejó la pérdida de apoyo parlamentario del mandatario, incluso entre sectores del oficialismo.
Mientras se desarrollaba la sesión, miles de ciudadanos se concentraron en las inmediaciones del Congreso, en Asunción, para seguir el procedimiento.
Tras anunciarse la destitución, los manifestantes celebraron la resolución con banderas paraguayas y cánticos.
El desenlace cerró una jornada de intensa actividad política que comenzó con cuestionamientos al procedimiento y terminó con la salida del presidente.
Santiago Peña intentó renunciar antes del juicio político

Antes de que el Senado resolviera su destitución, Santiago Peña había presentado una renuncia a la Presidencia.
La dimisión fue comunicada el jueves 5 de noviembre, cuando el Congreso avanzaba en las acusaciones relacionadas con la crisis de Ueno Bank.
Sin embargo, la renuncia no fue aceptada formalmente, debido a que la sesión convocada para examinarla terminó sin el cuórum necesario.
La falta de una decisión legislativa permitió que el procedimiento de juicio político continuara.
Posteriormente, Peña solicitó una prórroga de 72 horas para preparar su defensa, al considerar insuficiente el plazo que se le había concedido.
La petición fue rechazada por el Senado, que le otorgó aproximadamente media hora para presentarse.
Aunque el mandatario había anunciado que comparecería personalmente, finalmente no acudió a la sesión y envió a sus abogados para representarlo.