Detiene a mexicano en Minnesota por producir pornografía infantil; ocultaba videos en un crucifijo

Ciudad de México, México.– Alejandro Rojas García, un mexicano de 65 años que residía en Minnesota, Estados Unidos, fue declarado culpable de intento de producción de pornografía infantil, tras un proceso judicial en el que se presentaron pruebas de agresiones sexuales contra varias menores de edad y grabaciones de los abusos.

De acuerdo con información del Departamento de Justicia de Estados Unidos, el acusado aprovechó la confianza de una familia amiga para agredir sexualmente a dos hermanas menores de 13 años. Durante la investigación, las autoridades también encontraron cámaras ocultas en su departamento y dispositivos con material de abuso sexual infantil.

Uno de los hallazgos ocurrió durante el registro de su vivienda: una tarjeta de memoria con videos ilegales estaba escondida dentro de un crucifijo de madera que colgaba en la pared de su habitación.

Rojas García aún debe recibir sentencia por el delito federal, por el que enfrenta una pena mínima obligatoria de 180 meses de prisión, equivalente a 15 años. Además, tiene pendientes dos cargos estatales por conducta sexual criminal en primer grado en el condado de Washington, Minnesota.

Abusó de las hijas de una familia que confiaba en él

La investigación contra Rojas García comenzó en abril de 2024, después de que dos hermanas denunciaran haber sido víctimas de agresiones sexuales por parte del hombre, a quien sus padres conocían desde hacía tiempo.

Según los documentos judiciales, la relación de confianza era tal que los padres le encargaban el cuidado de las niñas algunos días de la semana. De acuerdo con los testimonios recogidos durante el caso, el acusado aprovechaba esos momentos para agredirlas.

Una de las menores declaró que el hombre la atacó sexualmente durante la primavera de 2024 y que ejerció violencia contra ella. La segunda hermana relató que sufrió agresiones en repetidas ocasiones y que estas le provocaron dolor.

Después de que las niñas contaron lo sucedido a sus padres, la familia presentó una denuncia ante las autoridades. El caso dio paso a una investigación que permitió identificar más evidencias de posibles delitos.

Cámaras ocultas y material de abuso sexual infantil

Tras la detención del acusado, las autoridades obtuvieron una orden judicial para inspeccionar su departamento. Durante el registro encontraron varias cámaras ocultas, cinco de ellas instaladas en el baño y orientadas hacia zonas que permitían grabar a las personas mientras utilizaban el inodoro, la ducha y la bañera.

Los agentes también examinaron distintos dispositivos electrónicos y unidades de almacenamiento. En ellos localizaron abundante material de abuso sexual infantil, incluidas grabaciones relacionadas con las dos hermanas que denunciaron los hechos y videos de otras víctimas menores de edad cuya identidad no había sido establecida.

Durante la inspección, un perro entrenado para detectar dispositivos electrónicos llamó la atención de los investigadores hacia un crucifijo de madera colocado en la pared de la habitación de Rojas García.

Al revisar el objeto, los agentes encontraron una botella de agua bendita y una memoria microSD que contenía material de abuso sexual infantil relacionado con las dos hermanas.

Las autoridades también decomisaron teléfonos celulares, cámaras, computadoras portátiles, memorias USB y otros dispositivos de almacenamiento, además de una pistola de masaje. Las evidencias electrónicas fueron incorporadas a la investigación.