Como medida preventiva ante lo que califican como una posible persecución o represalia política, el bloque mayoritario aprobó reinstalar el fuero constitucional para diputadas y diputados, figura que había sido eliminada hace una década en el estado.
El origen del conflicto

La tensión entre el Congreso local y la mandataria estatal se remonta a noviembre de 2025, cuando la mayoría legislativa rechazó autorizar un crédito por mil millones de pesos solicitado por el Ejecutivo estatal.
Esa negativa marcó un quiebre en la relación entre el grupo parlamentario y el gobierno de Sansores, generando desacuerdos internos y acusaciones de falta de alineación con el proyecto político de la llamada Cuarta Transformación.
“La dignidad no se negocia”

El presidente de la Junta de Coordinación Política, Antonio Jiménez Gutiérrez, defendió la postura de sus compañeros y aseguró que las decisiones del Congreso no responden a presiones externas.
“La dignidad no se negocia. Vamos a respaldar únicamente lo que sea conveniente para Campeche”, afirmó.
Sus declaraciones fueron interpretadas como un mensaje directo al Ejecutivo estatal.
Acusaciones de traición dentro del partido

La disputa escaló cuando el dirigente estatal de Morena, Eric Reyes, calificó de “traidor” a Jiménez por confrontar políticamente a la gobernadora, a quien describió como “líder del movimiento en Campeche y referente nacional”.
Además, trascendió que el legislador fue cuestionado desde el Palacio de Gobierno por permitir que la Mesa Directiva del Congreso quedara encabezada por un diputado de Movimiento Ciudadano, hecho que incrementó la molestia entre sectores del oficialismo.
Reinstalan el fuero legislativo
En medio de este ambiente de confrontación, los diputados impulsaron la reactivación del fuero constitucional, argumentando que buscan proteger su autonomía frente a eventuales acciones legales o políticas derivadas del conflicto.
La decisión ha generado debate, ya que el fuero había sido eliminado hace 10 años como parte de medidas anticorrupción y de rendición de cuentas.
Hasta el momento, Layda Sansores no ha emitido una postura pública sobre la división dentro de su bancada. No obstante, se espera que el tema sea abordado durante el programa gubernamental “Jaguar”, donde la mandataria suele fijar posicionamientos políticos.
La crisis interna deja ver que Morena enfrenta fracturas locales significativas, en un escenario donde el control legislativo ya no parece automático para el Ejecutivo estatal.
