Edición centenario: ¿Qué se sabe hasta ahora del próximo Mundial de Fútbol?

El Mundial 2026 recién terminó, pero dejó su impronta en México y ahora los aficionados locales solamente pueden pensar en el próximo. En las siguientes líneas haremos un repaso sobre todo lo que se sabe hasta ahora de la Copa Mundial de Fútbol de 2030.

Puede que algunas cuestiones sean distintas, pero, al igual que en la edición anterior, se podrá apostar en línea en México con Betmaster, una de las casas de apuestas más completas en mercados de fútbol.

Tres continentes, seis países y una Copa que cruza el Atlántico

La FIFA ya lo confirmó: España, Portugal y Marruecos serán las sedes principales del Mundial 2030, edición centenaria. Tres países, dos continentes, vuelos transatlánticos entre jornadas, husos horarios distintos y estadios separados por miles de kilómetros.

El reto organizativo no tiene precedentes en la historia del torneo, pero el organismo organizador tiene una fe de hierro después de una última edición tripartita, con 48 selecciones. Expansión sin límites.

Como homenaje al centenario, tres partidos inaugurales se disputarán en Sudamérica: uno en Uruguay, otro en Argentina y uno más en Paraguay. El balón tocará suelo en seis países antes de que arranque la fase de grupos. El avión, más que las botas, será el gran protagonista de esta edición.

¿64 selecciones? La expansión que podría reescribir las reglas del juego

El Mundial 2026 inauguró el formato de 48 equipos. Parecía un techo para un torneo que alguna vez tuvo apenas trece. No lo fue. La FIFA estudia una propuesta para llevar la edición del centenario a 64 selecciones, iniciativa nacida en la CONMEBOL con el argumento de que más países merecen celebrar los cien años del torneo.

Gianni Infantino respondió con un escueto “toda idea es buena”, frase que suena más a diplomacia que a compromiso. Reuters reportó oposición interna: 64 equipos significarían 16 grupos de cuatro, más partidos y un calendario que pondría a prueba hasta la infraestructura europea. Un estudio independiente evaluará el impacto antes de que caiga el martillo.

Si la expansión prospera, el mapa de clasificación cambiará para confederaciones como la CONCACAF. México, con 18 participaciones mundialistas (únicamente por detrás de Brasil, Alemania y Argentina), tendría más margen, pero también más competidores en la mesa.

El Tri suma apenas cinco ausencias en toda la historia del torneo, una racha que pesa. Perderla, simplemente, no está en los planes.

¿Se mantienen las nuevas reglas?

Por ahora, la FIFA no anunció modificaciones adicionales para 2030. Las reglas estrenadas en el Mundial 2026 seguirán vigentes, y varias de ellas alteraron la dinámica del juego. Algunos cambios, como la pausa de hidratación, fueron incluso cuestionados por los analistas.

Se mantendrán reglas nuevas como la que indica que los saques de banda y de meta tienen una cuenta regresiva de cinco segundos. Si el balón no vuelve al juego, posesión para el rival. Se acabó la táctica de secar el reloj con el portero paseando el esférico. Los futbolistas que reciban atención médica en la cancha deben salir y esperar un minuto tras la reanudación antes de reingresar, un golpe directo a las simulaciones que irritan al espectador.

Las sustituciones también llevan cronómetro: diez segundos para abandonar la cancha o el reemplazo espera un minuto extra. Y el VAR amplió su rango a segundas amarillas y cobros de tiros de esquina, siempre que medie error claro del colegiado.

El objetivo es aumentar el tiempo efectivo de juego. El resultado real se medirá en estadios de Sevilla, Casablanca o Oporto, con la presión del centenario encima.

¿México buscará ser sede por cuarta vez? La mirada apunta a 2038

Con los Mundiales de 2030 y 2034 ya asignados (el segundo irá a Arabia Saudita), la siguiente ventana realista para México sería 2038. Aunque por ahora se trate únicamente de una propuesta, las probabilidades de éxito pasarían por no presentar la candidatura en solitario. El camino sería un proyecto regional encabezado por Estados Unidos, con México como socio clave y la posibilidad de sumar países de Centroamérica y el Caribe.

México pondría sobre la mesa algo que no se compra de un día para otro: tres Mundiales organizados, cultura futbolera arraigada hasta los huesos y una red logística norteamericana ya probada. Pero necesitaría ampliar sedes más allá del Azteca, Guadalajara y Monterrey. El Olímpico Universitario, el Jalisco o el Cuauhtémoc entrarían en la conversación si cumplen estándares FIFA de aforo, tecnología y hospitalidad.

La competencia no será menor. Australia aparece como aspirante natural, China tiene mercado y billetera, aunque la sede asiática de 2034 podría complicar horarios de TV, e India necesitaría una inversión colosal en infraestructura.

México podría repetir, pero para eso tendrá que mantener vivo durante doce años el impulso que dejó este Mundial, mientras otros candidatos construyen sus propias cartas. Por ahora solo queda celebrar la buena organización de 2026 y ponerla en valor. Quizás en 2038 vuelva el evento a territorio local.