Acámbaro, Guanajuato . – Javier Patiño Vidal representante de ejidatarios de la comunidad de Agua Caliente manifestó su rechazo al proyecto del acueducto Solís–León, al considerar que la obra podría tener implicaciones negativas para el acceso al agua y el control de los recursos naturales. “Después de revisar información sobre el proyecto hidráulico y su contexto, considero que la construcción del acueducto Solís–León no responde a las necesidades reales de las comunidades, por lo que reiteraron su rechazo a la obra”.

Patiño Vidal vincula el proyecto hídrico con procesos económicos que se desarrollaron en México a partir de la década de 1990, cuando se impulsaron diversas reformas orientadas a la privatización de empresas públicas. En ese contexto, recordó que durante el gobierno del expresidente Carlos Salinas de Gortari se llevó a cabo la venta de numerosas empresas estatales, entre ellas instituciones financieras y compañías de telecomunicaciones, lo que según su postura significó el traslado de activos estratégicos del Estado a manos privadas.

Ejidatario de Acámbaro vincula acueducto Solís-León con privatización del agua Foto: archivo
Ejidatario de Acámbaro vincula acueducto Solís-León con privatización del agua Foto: archivo

En esos años se vendieron empresas que antes pertenecían a la nación. Eran empresas públicas que, de alguna manera, contribuían a sostener servicios importantes como educación, salud e infraestructura”. No obstante, indicaron que las transformaciones no se limitaron a las empresas públicas, sino que también afectaron a los recursos naturales y a la propiedad de la tierra. Las modificaciones realizadas a la Ley Agraria, particularmente en los artículos 81 al 86, introdujeron la figura del dominio pleno, un mecanismo mediante el cual las tierras ejidales pueden convertirse en propiedad privada y, por lo tanto, venderse. A su juicio, esta disposición abrió la puerta para que muchas tierras que anteriormente eran de uso colectivo pasaran al mercado inmobiliario o quedaran bajo control de particulares.

“Se creó una vía para que las tierras ejidales pudieran venderse”

Se creó una vía para que las tierras ejidales pudieran venderse. Con el paso del tiempo, esto ha provocado que muchos ejidos desaparezcan o estén en riesgo de desaparecer”. Asimismo, cuestionaron el papel que han desempeñado algunas instituciones relacionadas con el sector agrario, así como autoridades encargadas del desarrollo urbano, al considerar que en algunos casos no han frenado procesos que derivan en la pérdida de territorio ejidal.

Ejidatario de Acámbaro vincula acueducto Solís-León con privatización del agua Foto: archivo
Ejidatario de Acámbaro vincula acueducto Solís-León con privatización del agua Foto: archivo

Esta situación ha impactado en el acceso al agua, incluyendo recursos como manantiales o aguas termales, que en algunos casos han quedado bajo control de particulares. “Se ha perdido mucha tierra y también se ha perdido el control del agua. Son recursos esenciales para la vida y para el desarrollo de la comunidad, ejidatarios de Agua Caliente ya no somos de riego nos lo robaron con la construcción de balnearios por ello los ejidos somos de temporal“.

Destaco que existen casos en los que actores políticos o económicos se han apropiado de zonas estratégicas donde existen fuentes de agua o tierras con alto valor productivo. Por ello, insistieron en que la protección del agua, la tierra y los ejidos es fundamental para el futuro del país, ya que estos recursos sostienen la producción agrícola, el equilibrio ambiental y la vida de millones de personas. Considera que el análisis de estas obras debe realizarse con información completa, transparencia y participación ciudadana, a fin de garantizar que las decisiones se tomen en beneficio de la sociedad y no únicamente de intereses particulares.

“El agua, la tierra y los recursos naturales son fundamentales para la vida de la nación. Por eso creemos que estos temas deben discutirse ampliamente y con la participación de las comunidades”, concluyó.