1.- Entre “mecanismos de protección”, la tragedia

De forma unánime -y por ser una obligación ineludible- se ha exigido una investigación penal efectiva y expedita para esclarecer el asesinato del periodista Alejandro Martínez Noguez, pero para como están las cosas se requiere también una investigación analítica y profunda de lo que ocurrió, o no ocurrió, con los mecanismos de protección.
No es un planteamiento descabellado. El Mecanismo Nacional de Protección a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos ya acumula varias investigaciones ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y ante la propia Fiscalía General de la República (FGR), por no atender o mal atender a periodistas en riesgo.
En esta última tragedia que nos ocupa pululan los errores. Sin embargo, tal parece que la narrativa oficial apunta a una nueva revictimización del comunicador, a quien se le ha señalado por haber optado por policías municipales para su protección y más aún, por haber elegido a agentes de tránsito, sin que estas corporaciones estén contempladas en los protocolos de protección.
Hasta donde ha trascendido, el reportero tocó la puerta del Consejo Estatal de Protección a Periodistas desde diciembre de 2022. De ahí se pierde la pista. Trascendió que el mecanismo nacional descartó que entre sus acuerdos se haya dictaminado una orden de protección bajo esas características que, además, están fuera de toda norma.
El tema es que, con unos o con otros, faltó un verdadero análisis de contexto que actualizara las condiciones en las que Alejandro era resguardado de forma completamente irregular por dos agentes que, además, pertenecen al cuerpo de elementos de la extinta Policía Federal que fueron empleados en la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Celaya, para colmo, sin una base en la corporación.
En lo que toca a la administración estatal, el esperado comunicado del Consejo Estatal de Protección que preside el secretario de gobierno, Jesus Oviedo Herrera, fue fiel al estilo que han profesado: pronunciar mucho y decir poco. Fijaron una posición tibia, acorde a la incongruencia de “revisar” un caso del que ya se tenía conocimiento desde noviembre de 2022.
Casi en un acto reflejo, ayer mismo el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, aseguró que este hecho obliga a la autoridad revisar la aplicación de los protocolos de protección a los periodistas en la entidad, para luego responsabilizar a la víctima: “el pidió que fueran tránsitos municipales, pues él confiaba en ellos…”
Lo que es un hecho confirmado es que un periodista amenazado en la puerta de su casa, pidió protección. Por ese simple motivo es preciso investigar en qué momento el Consejo Estatal le perdió el seguimiento y bajo qué circunstancias se le protegió desde el municipio de Celaya, utilizando una figura completamente irregular y fuera de protocolo.
2.- La espera en la trinchera sheffilista

Aunque juran y perjuran que este jueves sí se le nombrará a Ricardo Sheffield Padilla como nuevo director del Infonavit, los allegados al senador electo por Morena están conscientes de que el paso adelante que dio Martí Batres por el mismo cargo, obedece en buena medida al rechazo que sigue levantando entre varios y connotados actores de la 4T.
No es cosa nueva, usted lo sabe. El exsecretario de gobernación, Adán Augusto López Hernández, puso en ascuas a Sheffield al intervenir en Profeco, despedir a sus subordinados y ponerlo contra la pared por presuntos actos de corrupción. Al final, al no decantarse el caso de manera formal para que se investigará, no hubo mayor desenlace.
Después de las elecciones, fue evidente que Ricardo terminó empoderado. Ganó su elección al senado desbancando ni más ni menos que al popular Miguel Márquez Márquez y se hizo de las confianzas de la virtual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Es precisamente que sus malquerientes parecen apuntar a vulnerarlo de alguna manera.
Sheffield no nació ayer y ya comienza a reaccionar. Tiene que aceitar su maquinaria, cerrar filas entre quienes componen su estructura y repartir tareas entre los integrantes de su cuarto de guerra. Quizá por eso han confirmado un evento en los outlets Mulza de León, donde el pretexto perfecto es “agradecer” el esfuerzo que hoy lo tienen con un pie en el gabinete federal.
Al final, se trata del nuevo escenario en Morena que obliga a afianzar grupos o crear nuevos factores de equilibrio. En el caso de Guanajuato bastará ver las reacciones entre los integrantes del resto de los grupos. Seguramente no estarán nada contentos con este segundo aire a un Ricardo Sheffield, acostumbrado a lidiar con estos escenarios partidistas.
3.- Momias: por donde todo debió empezar

Vaya diferencia entre el anuncio que el alcalde de Guanajuato, Alejandro Navarro Saldaña, dio ayer sobre la Momias de Guanajuato y los tambores de guerra que se escuchaban en la interacción con la delegada del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Olga Adriana Hernández Flores.
La verdad es que por ahí hubiéramos empezado. El alcalde cuevanence informó que las Momias de Guanajuato serán intervenidas por antropólogos, para estudiar datos y condiciones de los cuerpos áridos. Todo costará 200 mil pesos pero bajo la aprobación del propio INAH.
Parece decidido el edil, pues sostuvo que antes de que termine la administración municipal se le dará mantenimiento y estudios que requieren a las momias de Guanajuato en el Museo de Sitio de Santa Paula. En suma, todo lo que se tuvo que haber hecho desde el inicio de la administración para que justamente ese fuera el punto de partida para el proyecto de nuevo museo.
En ese marco, Navarro aseguró que las momias de Guanajuato no se encuentran en el abandono total como se piensa ya que la baja afluencia que pueda aparentar el Museo de Sitio no es un reflejo de la actividad del mismo, quizá por ello ventiló que no tienen contemplado aún sesionar en el transcurso de la semana
Así que estamos ante el primer ladrillo que podría formar parte de una remodelación o de la construcción de un nuevo recinto para las momias de Guanajuato, proyecto que fracasó por la falta de entendimiento entre alcalde y delegada, un error que parece ser ya no se va a repetir en el corto plazo.
CONTRA RETRATO
Alejandro Arena Barroso

Es sin duda el líder empresarial más cercano al PAN. Fiel a su bajo perfil, acata cualquier solicitud para ocupar espacios en la ancha burocracia leonesa, pero todo indica que ya no será correspondido.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco Servytur), Alejandro Arena Barroso, también es presidente del Consejo de la Cruz Roja de León, es integrante de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia, así como del Consejo Directivo de Sapal. Así que no estamos ante cualquier personaje.
Quizá por todo ese contexto, el propio Arena Barroso confesó su extrañamiento por no poder tener audiencia con la gobernadora Libia Dennise. La confusión es mayor cuando ha notado ya ciertos acercamientos de otros actores, incluso del empresariado, menos con él.
Ahora bien, con sus criterios para elegir gabinete, la verdad es que flaco favor se hace. Ni más ni menos, abogó por la permanencia tanto de Ramón Alfaro, secretario de Desarrollo Económico Sustentable y Héctor Salgado Banda, secretario de Finanzas de Guanajuato. Según él han realizado un buen trabajo.
Vaya paradoja la de Arena. Por un lado, el más fiel a la causa panista para fungir como representante ciudadano, por el otro segregado por sus interacciones con el grupo de la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos.
