Ciudad de México, México.– El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, se encuentra herido y posiblemente “desfigurado” tras los ataques que marcaron el inicio del conflicto entre Washington, Israel e Irán.

Durante una conferencia de prensa, el jefe del Pentágono aseguró que el sucesor del fallecido ayatolá no ha aparecido públicamente desde que fue nombrado líder supremo, lo que ha alimentado las especulaciones sobre su estado de salud.

“Sabemos que el nuevo supuesto, no tan supremo líder está herido y probablemente desfigurado”, declaró Hegseth ante medios de comunicación.

El ataque en el que murió Alí Jameneí

Estados Unidos asegura que el líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, resultó herido tras el ataque que mató a Alí Jameneí al inicio de la guerra con Israel (Todo: Twitter)

La ofensiva militar que detonó el conflicto ocurrió el 28 de febrero, cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra instalaciones estratégicas iraníes.

En uno de esos bombardeos murió el entonces líder supremo de Irán, Alí Jameneí, lo que provocó una rápida reorganización dentro del régimen iraní y el nombramiento de su hijo Mojtaba como sucesor.

Diversos reportes señalan que el nuevo líder también habría resultado herido durante ese mismo ataque, aunque las autoridades iraníes han mantenido hermetismo sobre la gravedad de las lesiones.

Irán asegura que el líder está “sano y salvo”

Estados Unidos asegura que el líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, resultó herido tras el ataque que mató a Alí Jameneí al inicio de la guerra con Israel (Todo: Twitter)

Desde Teherán, funcionarios del gobierno iraní han rechazado las versiones sobre un estado grave del líder supremo.

El asesor gubernamental Yusef Pezeshkian aseguró recientemente que Jameneí se encuentra “sano y salvo”, aunque reconoció que sufrió heridas durante los bombardeos iniciales del conflicto.

Pese a estas declaraciones, el líder iraní no ha sido visto en público desde su nombramiento, lo que mantiene las dudas sobre su condición física.

Mientras tanto, analistas internacionales advierten que la situación política dentro de Irán podría volverse más inestable si se confirma que el nuevo líder supremo enfrenta problemas de salud tras los ataques.