El aviso fue difundido de manera simultánea por las representaciones diplomáticas de Israel, Jordania, Egipto, Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Baréin, donde se alertó que el panorama de seguridad continúa siendo complejo debido al incremento de las tensiones en la región.
Embajadas alertan por posibles cierres del espacio aéreo

En el comunicado, las autoridades diplomáticas recomendaron a los estadounidenses mantenerse atentos ante posibles cancelaciones de vuelos, cierres temporales del espacio aéreo y restricciones en los desplazamientos, escenarios que podrían presentarse si el conflicto militar continúa intensificándose.
Asimismo, recordaron que las instalaciones diplomáticas de Estados Unidos, tanto dentro como fuera de Oriente Medio, han sido blanco de ataques en ocasiones anteriores, por lo que pidieron extremar precauciones.
Temen ataques contra intereses de Estados Unidos

Las embajadas también advirtieron que Irán y los grupos aliados a Teherán podrían dirigir ataques contra intereses estadounidenses en distintas partes del mundo.
Según el mensaje, el riesgo no se limita a instalaciones gubernamentales, sino que también podría alcanzar empresas, instituciones y otros lugares relacionados con ciudadanos o intereses de Estados Unidos.
Las representaciones diplomáticas señalaron que el comportamiento del Gobierno iraní continúa siendo impredecible, al recordar que recientemente ha ampliado sus operaciones militares hacia zonas que anteriormente no formaban parte del conflicto y, en algunos casos, sin previo aviso.
Las advertencias se producen en medio del recrudecimiento de la guerra, luego de que se rompiera la tregua alcanzada en junio entre las partes involucradas.
EU e Israel prepararían nuevos ataques, según reporte

La tensión aumentó después de que la cadena CBS News, citando fuentes cercanas al tema, informara que Estados Unidos e Israel analizan una nueva campaña de bombardeos contra infraestructura energética iraní, la cual podría ejecutarse durante este fin de semana.
El conflicto, que comenzó hace cinco meses con la ofensiva militar encabezada por Estados Unidos e Israel, ha vuelto a intensificarse en las últimas semanas, mientras el presidente Donald Trump enfrenta una creciente presión interna para poner fin a una guerra que ha perdido respaldo entre parte de la opinión pública estadounidense, a pocos meses de las elecciones legislativas.
