Celaya, Guanajuato.- Con la advertencia de que “no se tolerará la corrupción ni a quienes actúen mal”, el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez sostuvo que la depuración en la Dirección de Tránsito y Policía Vial de Celaya continuará, aunque el Gobierno Municipal tenga que endeudarse para pagar las liquidaciones.
El presidente municipal descartó que la reciente salida de once elementos genere un colapso en la circulación o que la falta de recursos detenga los despidos, al asegurar que “si es necesario apretarse el cinturón para limpiar la corporación, así se hará”.
“He oído que dicen: ¿cuánto nos vamos a gastar de dinero en estos once (tránsitos) que renunciaron?, ¿qué va a pasar con el dinero? Y otros dicen que de por sí hay caos vial y ahora con once corridos va a ser peor. Yo les vuelvo a decir que despedimos a 360 policías cuando no teníamos ni un quinto y aun así los corrimos porque era necesario. Aquí también lo es: buscaremos el dinero, pediremos prestado, nos apretaremos el cinturón, pero a todo el que actúe mal le vamos a dar de baja. No es un problema de dinero”, enfatizó Ramírez Sánchez.
Actualmente, apenas el 50 por ciento de la corporación cuenta con sus exámenes de control y confianza aprobados, mientras que el resto se encuentra en proceso de evaluación, con el compromiso de que todo elemento que no apruebe será dado de baja.
El director de Tránsito y Policía Vial, Martín Filiberto García Medina, destacó que la administración pasada, encabezada por el exalcalde Javier Mendoza Márquez, omitió aplicar las evaluaciones de control y confianza al personal de Tránsito, dejando a la corporación sin certificaciones vigentes.
“En Tránsito, la administración pasada no les hizo examen de control. Ahorita están haciendo el examen de control y confianza todos… no teníamos vigente a ninguno, se está mandando a todos”, precisó el funcionario, tras ser cuestionado sobre el rezago en la aplicación de las evaluaciones.

García Medina mencionó que el 100 por ciento del personal está programado para asistir a las evaluaciones de control y confianza, las cuales constan de dos fases y se desarrollarán entre lo que resta de noviembre y el mes de diciembre.
El secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Muñoz Huitrón, enfatizó que presentar los exámenes de control y confianza no es exclusivo del personal de Tránsito, sino obligatorio para todas las áreas operativas, incluidas la Policía Municipal, el C4 y los cadetes que cursan o ingresan al Instituto de Formación Policial (INFOPOL). Dichas evaluaciones tienen una vigencia de tres años, tras los cuales los elementos deben someterse a exámenes de permanencia.
El costo de cada evaluación oscila alrededor de los 4 mil pesos por elemento, desembolso que el Gobierno Municipal justificó como prioritario para garantizar la depuración del personal.
Respecto a la baja de once agentes viales ocurrida el fin de semana pasado, las autoridades aclararon que no se debió a procedimientos administrativos ni a investigaciones internas de la dependencia, sino a renuncias voluntarias firmadas por los propios elementos.
El alcalde desestimó que la salida de los once agentes genere desorden en las calles y aseguró que, por el contrario, la depuración busca erradicar las malas prácticas y los cobros indebidos a los automovilistas.
“No va a haber problemas de vialidad. Al contrario, en la medida que se vayan los que se quieren ir y otros que estamos despidiendo, va a estar mejor el tránsito porque no vamos a permitir que sigan pidiendo dinero. El que roba un peso le damos de baja”, aseguró el alcalde, quien añadió que todos los finiquitos y liquidaciones se pagarán conforme a la ley y con total transparencia en las cuentas públicas.