León, Gto.- Como padres de Germán, queremos compartir un mensaje dirigido a la sociedad guanajuatense y a los medios de comunicación, a raíz de la agresión física que sufrió nuestro hijo y que lo ha mantenido en un estado de salud “MUY GRAVE”. Han sido semanas marcadas por la incertidumbre, el dolor y la esperanza, y en ese trayecto hemos recibido innumerables muestras de solidaridad que, en lo humano, sostienen!!

En primer lugar, agradecemos profundamente a todas las personas que han expresado apoyo a Germán y a nuestra familia: mensajes, oraciones, acompañamiento y ayuda práctica. Cada gesto ha contado.

Asimismo, deseamos reconocer institucionalmente la empatía, la orientación y el acompañamiento brindados por la Universidad Iberoamericana León, por el Gobierno del Estado de Guanajuato representada por nuestra Gobernadora Libia Denisse García Muñoz Ledo y por la Fiscalía General del Estado de Guanajuato representada Por el Dr. Gerardo Vázquez Alatriste. Lo expresamos con un sentido claro: cuando una familia atraviesa una crisis de esta magnitud, se valora —y se agradece— que las instituciones actúen con sensibilidad, responsabilidad y dentro del marco de sus atribuciones, como corresponde ante cualquier ciudadano.

También es importante decirlo con claridad: confiamos en que el procedimiento “PENAL” continúe con seriedad y conforme a derecho. De manera respetuosa, solicitamos que se mantenga la atención debida y el seguimiento puntual del caso para que se imparta justicia por el grave hecho cometido en agravio de nuestro hijo.

Y, con el mismo respeto, confiamos en que el juez que sea designado para conocer del juicio actuará con la imparcialidad que exige su investidura, pero sin perder de vista la dimensión del daño sufrido por la víctima, las consecuencias médicas y humanas, y el impacto profundo que este hecho ha tenido en la vida de Germán y en la de toda nuestra familia. La imparcialidad no es indiferencia; es justicia con rigor y con plena conciencia de los hechos.

Nuestra familia siempre ha sido gente de trabajo y de bien. Creemos en Guanajuato, en su gente y en sus instituciones, y deseamos que lo que nos ocurrió no se repita. Ojalá este caso sirva como un llamado urgente a actuar desde todos los frentes: familias, centros de convivencia, negocios, escuelas y autoridades. La violencia no nace de la nada; se tolera, se normaliza o se deja pasar. Y cuando eso sucede, cualquiera puede convertirse en víctima.

El proceso continúa. Agradecemos nuevamente el apoyo recibido y las muestras de solidaridad.

Pedimos que la conversación pública se mantenga en lo esencial: verdad, justicia y un compromiso real con prevenir que otra familia tenga que vivir lo mismo.

Bendiciones.

Atte. Germán Montes De Oca Urtaza y Familia.