Fervor americanista inunda la glorieta de la UNESCO tras el bicampeonato

Guanajuato, Guanajuato.- La Glorieta de la UNESCO, también conocida como el Monumento a Diego Rivera, fue el epicentro de una multitudinaria celebración por parte de los seguidores del Club América. La afición azulcrema, reconocida por su pasión y lealtad, se reunió en masa para conmemorar la obtención de la quinceava copa y el bicampeonato de su equipo, reafirmando así su reinado como el club más exitoso de la Liga MX.

 
Epicentro de una multitudinaria celebración por parte de los seguidores del Club América Foto: Francisco García

Desde que el partido terminó, los alrededores del monumento central a Diego Rivera comenzaron a llenarse de aficionados que, envueltos en un mar fervor y con la “piel” amarilla bien puesta entonaron cánticos y porras en honor a su equipo. 

 
La celebración unió a toda la afición americanista Foto: Francisco García

Entre las expresiones de júbilo, resonó con fuerza el emblemático “¡Vamos, vamos América!“, convirtiéndose en el himno de esta noche.

 
¡Vamos, vamos América! fue el himno de la noche Foto: Francisco García

Elementos de la Policía Municipal y Tránsito Municipal, se desplegaron estratégicamente en la zona para asegurar el orden y la seguridad durante el evento para manejar la gran afluencia de personas y vehículos, garantizando que la celebración transcurriera sin incidentes.

 
A pie o en coche, se celebraba la victoria del América Foto: Francisco García

El fervor americanista no se limitó a las canciones y consignas. Familias enteras acudieron al lugar, portando orgullosamente símbolos del club, como águilas disecadas y figuras de cerámica, así como máscaras y fotografías así como automóviles que daban vueltas alrededor de la glorieta.

 
El fervor americanista no se limitó a las canciones y consignas Foto: Francisco García

La victoria del Club América sobre Cruz Azul en la final celebrada en Guanajuato capital fue el detonante de esta celebración. 

Los aficionados no perdieron la oportunidad de recordar con júbilo el triunfo reciente, entonando cánticos que celebraban la victoria y, en algunos casos, lanzando bromas dirigidas a sus rivales: “¿En dónde están, en dónde están, esos chemos que nos iban a ganar?