Guanajuato, Guanajuato.- A cuatro años de haber nacido como una reunión entre amigos frente al Museo Diego Rivera, el festival TrovAndanza llega a su cuarta edición en Guanajuato capital con dos cambios que rompen con la fórmula de sus años anteriores: un cartel dividido a partes iguales entre hombres y mujeres, y la eliminación total de las reservaciones para convertir los conciertos en una convivencia de mesas compartidas.

La cita de este año cambia de sede y se traslada a Casa Cuévano, ubicada en la subida al Campanero, los viernes 13 y sábado 14 de noviembre, a partir de las 18:00 horas. A diferencia de las ediciones pasadas, cuando era necesario apartar lugar para entrar a los foros, los organizadores decidieron abrir el acceso sin costo ni listas previas, con la idea de que la gente llegue temprano, comparta mesa con personas desconocidas y conviva de tú a tú con los músicos entre canción y canción.
El otro cambio de fondo está en la cartelera. Históricamente dominada por voces masculinas, la programación de este 2026 se dividió en una noche para cantautores y otra exclusiva para mujeres. El viernes 13 tocará el turno a exponentes como el poblano Carlos Arellano, referente de la trova urbana en México, junto con el arreglista guanajuatense Manu de Alba, Jared Solamente, Iván Cisneros y el músico local Orlando Díaz.
Para el sábado 14, la noche de ellas reunirá a creadoras independientes encabezadas por Irina Índigo, reconocida en los escenarios por su faceta de cantautora y en la pantalla por ser la voz de la Bruja Escarlata en las películas de Marvel. Ella compartirá el espacio con Nidia Barajas, Perla López, Sheyla Durán y Robin Vvolf.

La directora del festival, Marianna Martínez, explicó que el proyecto ha tenido que abrirse paso frente a la inercia de los bares y foros de la capital, que suelen apostar por grupos de covers o géneros de moda en lugar de composiciones originales. Lo que en 2023 comenzó de boca en boca, con favores pedidos a conocidos, hoy atrae al 80% de su público a través de redes sociales. Entre sus asistentes hay seguidores de ciudades como León, Irapuato y Ciudad de México, quienes buscan escuchar canciones con mezclas de blues, jazz y ritmos bailables, lejos de la idea de que la trova es aburrida.
