Guanajuato, Guanajuato.- La Fiscalía General del Estado de Guanajuato logró lo impensable: convertir un encuentro en la fila de una tintorería en “hecho de interés público”. Esta vez no fue un operativo relevante, ni de la resolución de un caso, ni de avances en materia de justicia. Se trató, literalmente, de una coincidencia cotidiana elevada —con fotografía oficial incluida— al rango de mensaje institucional.

El protagonista del episodio es el fiscal Gerardo Vázquez Alatriste, quien “coincidió” con dos mujeres en un establecimiento común, lo que ameritó el despliegue de toda una narrativa institucional para intentar dotar de profundidad a lo que, en esencia, es un hecho irrelevante.

“La justicia también se construye desde lo cotidiano”, arranca el mensaje publicado en las redes sociales de la Fiscalía de Guanajuato.

Y continúa: “Más allá del momento, este tipo de coincidencias reflejan algo esencial…”, para ligar el episodio como muestra de una Fiscalía “cercana, humanista y accesible”, capaz de “escuchar y reconocer a las personas en todos los espacios”.

La publicación exhibe que el equipo de comunicación institucional —pagado con recursos públicos— dedicó tiempo y usó los canales oficiales para producir, redactar y difundir un contenido que no aporta información relevante, no rinde cuentas y no responde a las preocupaciones reales de la ciudadanía.

Mientras Guanajuato enfrenta crisis de violencia, desapariciones y exigencias de resultados concretos, la Fiscalía opta por llenar sus redes con escenas de la vida diaria del fiscal, presentadas como si fueran logros o indicadores de desempeño.

“La sencillez en el trato y la apertura al diálogo fortalecen la confianza”, asegura el texto.

El cierre del mensaje no hace sino acentuar el contraste:

“Porque es en la cercanía y en la solidaridad ciudadana donde se construyen los cambios que hoy dan resultados a favor de Guanajuato…”.