Como parte de este compromiso, se estableció que el precio de la gasolina regular (Magna) se mantendrá por debajo de los 24 pesos por litro, mientras que el diésel no superará los 28.30 pesos por litro, con el objetivo de proteger la economía de las familias mexicanas.
Estrategia para contener precios ante crisis internacional

De acuerdo con autoridades como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y Petróleos Mexicanos, la estrategia ha funcionado durante el último año gracias a la colaboración voluntaria del sector gasolinero y la intervención de distintas dependencias.
Este acuerdo cobra relevancia en un contexto global complicado, derivado del conflicto en Medio Oriente y el cierre del Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo.
Como resultado, el precio del crudo ha registrado incrementos significativos. El barril de referencia Brent superó los 100 dólares, impactando directamente en los mercados energéticos internacionales.
También buscan reducir el precio del diésel
El acuerdo no solo contempla la gasolina Magna. El Gobierno federal confirmó que también se trabaja en una estrategia específica para reducir el costo del diésel, combustible clave para el transporte de carga, maquinaria industrial y sectores productivos.
Las autoridades señalaron que los precios podrán ajustarse a la baja conforme mejoren factores como inventarios, logística, distribución y estímulos fiscales como el IEPS.

Sheinbaum destaca autosuficiencia energética
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo subrayó que México ha avanzado hacia la autosuficiencia energética, especialmente en la producción de diésel.
En ese sentido, defendió la construcción de la refinería Refinería Dos Bocas, al considerarla clave para reducir la dependencia de importaciones.
“Hoy somos autosuficientes en diésel. En gasolina aún falta cerca del 20 por ciento, considerando también la refinería Deer Park”, explicó.
Medidas para evitar impacto en la inflación

El Gobierno federal también ha implementado apoyos fiscales, como la reducción de impuestos a combustibles, con el fin de evitar que el alza internacional del petróleo afecte directamente los precios al consumidor.
Estas acciones buscan contener la inflación y mitigar el impacto en sectores clave de la economía, especialmente en transporte y alimentos.
Finalmente, la mandataria adelantó que próximamente se presentará un plan para fortalecer la soberanía en gas natural, ya que actualmente México importa cerca del 75% de este recurso.
Además, reiteró la importancia de impulsar energías renovables como parte de una estrategia integral que garantice la seguridad energética del país a largo plazo.
