Durante su participación en la Convención Bancaria, el funcionario destacó que el gobierno federal cuenta con mecanismos para evitar que estas variaciones afecten directamente a los consumidores.
“Hay estabilidad en el precio de los combustibles”, afirmó, al tiempo que envió un mensaje directo a las familias mexicanas: no habrá modificaciones en el costo de los energéticos.
¿Cómo se mantendrán estables los precios?

De acuerdo con el titular de Hacienda, la estrategia se basa en los estímulos al IEPS, un mecanismo fiscal que permite amortiguar los aumentos internacionales del petróleo.
Este esquema implica que el gobierno absorba parte del impacto mediante una reducción en la recaudación de este impuesto, con el objetivo de proteger el poder adquisitivo de la población.
“El mecanismo está diseñado para que el impacto no llegue a las familias”, explicó Amador, quien subrayó que los ajustes al IEPS se publican semanalmente para mantener la transparencia del proceso.
Impacto fiscal y balance público

Aunque esta medida representa una menor recaudación por concepto de impuestos, el funcionario señaló que el efecto en las finanzas públicas tiende a equilibrarse.
Esto se debe a que Petróleos Mexicanos obtiene mayores ingresos cuando el precio internacional del petróleo sube, lo que compensa la disminución del IEPS.
Según explicó, este comportamiento ya se observó en 2022, cuando el impacto final fue “relativamente neutro” para el balance público.
Perspectiva económica y apoyo del sector bancario

En materia económica, Edgar Amador expresó confianza en el desempeño del país, al estimar un crecimiento cercano al 3% hacia el cierre del año.
Además, destacó el compromiso del sector bancario para incrementar el financiamiento y reducir costos en servicios financieros, lo que podría beneficiar tanto a consumidores como a sectores productivos.
Entre las propuestas, sobresale la reducción de comisiones por el uso de tarjetas en compras, particularmente en gasolineras, una medida impulsada por la Asociación de Bancos de México.
Esta iniciativa busca aliviar los costos operativos del sector y contribuir a mantener estable el precio del combustible, que se pretende sostener alrededor de los 24 pesos por litro.
Un esfuerzo para proteger a los consumidores
El gobierno federal reiteró que su prioridad es evitar que el encarecimiento global de los energéticos afecte la economía familiar.
En ese sentido, la combinación de estímulos fiscales, mayores ingresos petroleros y ajustes en el sistema financiero apunta a contener presiones inflacionarias y preservar la estabilidad en los precios de la gasolina.
