Durante su conferencia matutina de este 24 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que, aunque existen indicios sobre la posible participación de una empresa, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente aún no ha logrado confirmar su identidad.
Ante esta situación, la mandataria anunció la creación de un grupo interdisciplinario en el que participan la Secretaría de Marina y Petróleos Mexicanos, con el objetivo de coordinar las labores de atención y limpieza en la zona afectada.

Sheinbaum detalló que el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, realizó una visita reciente al área impactada y entregó un informe sobre los avances en las tareas de remediación, mientras que la Marina también reportó acciones en curso.
Impacto ambiental en expansión
Organizaciones ambientales han advertido que el alcance del derrame es mayor al reportado inicialmente. La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, junto con colectivos como Greenpeace, estimó que el hidrocarburo ha afectado más de 630 kilómetros de costa.

De acuerdo con estas agrupaciones, el derrame comenzó a detectarse desde el 1 de marzo, cuando se reportó la presencia de chapopote en municipios del norte de Veracruz como Tamiahua, Tuxpan y Cazones.
Las organizaciones también señalaron que persiste incertidumbre sobre el origen del contaminante, lo que impide determinar si el vertido ha sido completamente controlado o si continúa activo.
¿Qué pasará legalmente?
Frente a este escenario, la presidenta solicitó a la Fiscalía General de la República analizar la viabilidad de presentar una demanda por daño ambiental derivado de este incidente.
En días previos, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, sugirió que el derrame podría haber sido provocado por un buque petrolero en aguas de Tabasco, aunque el Gobierno federal mantiene abierta la investigación para confirmar la fuente.
Avances y críticas en la limpieza

Autoridades federales informaron que las labores de contención del derrame concluyeron el pasado 16 de marzo, mientras que continúan los trabajos de limpieza en la zona marítima donde se originó el vertido.
Hasta ahora, se han recolectado al menos 91 toneladas de residuos contaminados con hidrocarburos, los cuales han sido resguardados en espacios temporales para su manejo adecuado.
No obstante, la Red del Corredor Arrecifal y comunidades locales denunciaron que existen al menos 26 puntos afectados que no han recibido atención suficiente. En algunos casos, las tareas de limpieza han sido realizadas únicamente por habitantes, mientras que en otros han participado autoridades o personal de Pemex.
El derrame abarca prácticamente toda la extensión del corredor arrecifal del suroeste del Golfo de México, desde la laguna de Tamiahua, en Veracruz, hasta Paraíso, Tabasco, lo que ha encendido alertas por sus posibles efectos en los ecosistemas marinos y las actividades económicas de la región.
