Guanajuato, Guanajuato.- El secretario de Salud de Guanajuato, Gabriel Cortés Alcalá, afirmó que, tras las jornadas intensivas de vacunación contra el sarampión aplicadas durante el primer trimestre del año, se logró una cobertura del 95% entre la población objetivo, necesaria para alcanzar la inmunidad de rebaño.
Entre los principales indicadores, además de registrar la aplicación de cerca de medio millón de dosis (446 mil 172) en un lapso de cinco semanas, el secretario destacó la ausencia de nuevos casos confirmados desde el 2 de marzo, lo que mantiene al estado entre los niveles más bajos de contagio a nivel nacional.

“Tenemos una cobertura de vacunación de más del 95%, que es lo que se requiere para la inmunidad de rebaño, y esto se ha demostrado con el control que hemos tenido en los casos que se han presentado en el estado. Se tienen ya más de una semana reportados en la federación siete casos, aunque nosotros tenemos identificados otros cinco que la federación no ha reconocido, porque se han registrado entre Querétaro y Apaseo; trabajaban en Querétaro y los reportan allá, aunque nosotros los tenemos identificados y hacemos lo necesario para evitar contagios en nuestra población”, dijo al respecto.
Cortés Alcalá reconoció la amplia respuesta de la población durante las campañas intensivas, que incluyeron la instalación constante de macrocentros de vacunación los fines de semana, con los que se logró cubrir el equivalente a tres años de aplicación en una jornada regular. Además, destacó la colaboración con las escuelas, donde se convocó a las familias a revisar las cartillas de vacunación de sus hijos para completar los esquemas.

“Ha habido una coordinación extraordinaria con la Secretaría de Educación, en donde solicitan las cartillas y ya tienen claros los requisitos que deben cumplir para verificar si cuentan con las dosis adecuadas; quienes no, son enviados a los centros de salud para que nosotros las apliquemos”, expresó.
Obispo de Irapuato denuncia deficiencias en sistema público de salud
El sistema público de salud en la región es deficiente, así lo señaló el obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz. Mencionó que la atención a los derechohabientes no es puntual ni adecuada, pues deben esperar su turno no solo en las áreas de emergencias, cuando acuden a los centros médicos.
“Cuando vamos a ver a los enfermos a las diferentes instituciones, sobre todo a las públicas, encontramos hacinamiento. Todos nos dicen: ‘Tengo mi operación, pero dentro de dos meses’, y ya no aguantan. Les dan sus recetas, pero les dicen que se las surtirán dentro de un mes. ¿Cómo van a sostenerse en ese tiempo si no les dan las pastillas, que seguramente son muy caras?”, sostuvo Díaz Díaz.
Señaló que esta situación resulta incomprensible, ya que en los últimos años en la región han iniciado operaciones o se han ampliado plantas de empresas de diversos rubros, las cuales generan empleos formales y otorgan prestaciones a sus trabajadores para acceder a servicios de salud.
Mientras los derechohabientes y sus familias enfrentan estas problemáticas en las instituciones públicas, el discurso de funcionarios, sobre todo del gobierno federal, es distinto, pues aseguran que el sistema de salud es óptimo, que cuenta con el personal suficiente y con abasto de medicamentos, cuando en realidad muchos centros médicos no disponen de la infraestructura necesaria para garantizar una atención oportuna y de calidad.
“Suena muy bien cuando nos dicen que es una salud universal y que todos podremos acudir a cualquier lugar. Ojalá fuera una realidad, pero en la práctica encontramos que no existe esa atención que se pregona. En todos lados hay quejas sobre las instituciones y la necesidad de mejorar la atención”, expresó.
