Aunque el gravamen federal fue presentado como parte de los llamados “impuestos saludables”, en Puebla ya se perciben efectos colaterales: el crecimiento del mercado negro y la venta de productos sin regulación sanitaria.
En la capital poblana, basta recorrer el Centro Histórico para encontrar cajetillas que se ofrecen por debajo de los 50 pesos, algunas incluso entre 15 y 35 pesos, muy por debajo del precio oficial.
Cigarros ilegales desde 12 pesos

Durante un recorrido nocturno en el primer cuadro de la ciudad, se constató la venta de cajetillas con 20 cigarros a precios que van de los 15 a los 35 pesos. Los vendedores ofrecen incluso versiones con cápsulas de sabor, similares a las que se comercializan en tiendas formales.
“Hay de 15, 20, 25 y 35 pesos. Todos traen 20 cigarros; los de 35 vienen con cápsulas”, señaló un comerciante ambulante.
Además del comercio en vía pública, plataformas digitales como Facebook alojan grupos donde se ofertan estas cajetillas al mayoreo, con precios que oscilan entre 170 y 580 pesos por volumen.
Vapeadores prohibidos, pero fáciles de conseguir

La situación no se limita al tabaco tradicional. Desde enero de 2025, los vapeadores o cigarros electrónicos fueron prohibidos en México; sin embargo, en el comercio informal continúan vendiéndose sin restricciones.
En puestos callejeros se ofrecen dispositivos desde 50 pesos, con promociones como “dos por cien”. Los sabores incluyen durazno, bebida energética, fruta de la pasión, fresa-kiwi y “raspado azul”.
Al igual que los cigarros ilegales, estos productos también se comercializan en línea, sin verificación de edad ni controles sanitarios.
Riesgos a la salud por productos sin regulación

Especialistas advierten que el riesgo aumenta cuando se trata de mercancía ilegal. El cigarro contiene más de 30 sustancias asociadas con distintos tipos de cáncer, no solo en vías respiratorias sino en otros órganos del cuerpo.
El doctor Eduardo López Villalobos, coordinador de la Clínica Médica de Urgencias de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), señaló que en el caso de productos irregulares se desconoce su composición química.
“No sabemos qué contienen, de dónde provienen ni bajo qué condiciones fueron elaborados”, advirtió el especialista, quien subrayó que la falta de campañas preventivas dificulta medir el impacto real del aumento del IEPS en la reducción del consumo.
¿Medida efectiva contra las adicciones?
Aunque el incremento al IEPS fue planteado como una estrategia de salud pública, expertos consideran que el encarecimiento de los cigarros formales podría no disminuir significativamente las adicciones, sino desplazar el consumo hacia opciones más baratas y clandestinas.
