Su hijo más conocido, Rubén Oseguera González, alias “El Menchito”, cumple cadena perpetua en Estados Unidos tras ser condenado por narcotráfico. Comparte prisión en el penal de máxima seguridad ADX Florence, donde también estuvo recluido Joaquín Guzmán Loera.
Por su parte, su esposa, Rosalinda González Valencia, conocida como “La Jefa”, permanece detenida. Esto deja a sus hijas, Laisha y Jessica Oseguera, como las únicas integrantes directas de la familia que continúan en libertad.
Origen familiar y vínculos criminales

Antes de convertirse en uno de los narcotraficantes más buscados, Oseguera Cervantes trabajó en campos de aguacate en Michoacán y colaboró con la familia Valencia, fundadora del Cártel del Milenio y posteriormente del grupo conocido como Los Cuinis. Fue en ese entorno donde conoció a Rosalinda, sobrina de Armando Valencia, alias “El Maradona”.
De ese matrimonio nacieron tres hijos, de los cuales Rubén es el más conocido por su papel dentro del CJNG. Sin embargo, las miradas ahora apuntan a sus hermanas.
Jessica Oseguera, “La Negra”
Jessica Johanna Oseguera González, también llamada “La Negra”, nació en Estados Unidos. En 2020 fue detenida bajo cargos relacionados con operaciones financieras ilícitas. Permaneció más de dos años en prisión y recuperó su libertad en 2022 tras cumplir su condena y pagar una multa.
Aunque no se ha confirmado su nivel de influencia dentro del CJNG, su nombre ha estado ligado a la estructura financiera del grupo. Hasta ahora, no enfrenta procesos judiciales abiertos.
Laisha Oseguera y presuntos nexos operativos

Laisha Oseguera González, nacida en 2001, ha sido vinculada a hechos más directamente relacionados con operaciones del CJNG. Se le ha señalado por su presunta participación en el secuestro de dos elementos de la Marina en 2021, hecho que habría tenido como objetivo presionar por la liberación de su madre.
Además, ha sido relacionada sentimentalmente con Christian Ochoa, alias “El Guacho”, identificado como colaborador cercano del CJNG. Tras operativos binacionales, Ochoa fue detenido y sentenciado en Estados Unidos.
Reportes periodísticos señalan que Laisha posee propiedades en Tijuana, Baja California, así como negocios formales; no obstante, su papel real dentro de la organización no ha sido esclarecido por las autoridades.
¿Podrían asumir el liderazgo?

Especialistas en seguridad consideran que, aunque ambas permanecen libres, el liderazgo del CJNG podría recaer en mandos regionales con experiencia operativa, más que en integrantes directos de la familia.
La estructura del cártel, caracterizada por su descentralización y autonomía en diversas regiones del país, abre la puerta a múltiples escenarios: desde una sucesión interna disputada hasta un reacomodo estratégico sin intervención familiar directa.
Por ahora, el futuro del CJNG permanece incierto tras la caída de su fundador, mientras las autoridades mantienen vigilancia ante posibles reconfiguraciones dentro de una de las organizaciones criminales más poderosas de México.
