La inflación en México permanecerá por encima del 4 por ciento durante un periodo prolongado y difícilmente se acercará al objetivo de 3 por ciento este año, coincidieron especialistas.

Entre los factores que presionarán los precios se encuentran el Mundial de Futbol, aumentos salariales superiores a la productividad, nuevos impuestos y aranceles.

Ernesto Revilla, economista en jefe para América Latina de Citigroup, previó que la inflación general terminará el año en 4.2 por ciento al cierre del 2026, pero dijo que lo más preocupante es que la subyacente concluiría en 4.4 por ciento.

Carlos Capistrán, economista en jefe para América Latina y Canadá de Bank of America, proyectó la inflación general de cierre de este año en 4.1 por ciento y la subyacente en 4.3 por ciento.

“La inflación subyacente se mantendrá por arriba de 4 por ciento por un buen tiempo. El año pasado se pensaba que la desaceleración económica permitiría una baja en la inflación de servicios. Aunque la inflación de mercancías ya había tocado fondo, se preveía un repunte moderado. Según Banxico, los servicios ganarían la carrera, pero eso no ocurrió”, explicó Capistrán.

Agregó que, a pesar de la amplia brecha negativa del producto, la inflación de servicios no ha disminuido de forma significativa.

“Esto posiblemente se debe al aumento de salarios por encima del crecimiento en productividad, lo que ha generado presiones adicionales en los precios de los servicios”, advirtió en el Seminario de Perspectivas Económicas 2026 del ITAM.

Por el lado de las mercancías, se observa un repunte en los precios debido al impacto de los nuevos aranceles impuestos a productos provenientes de China, lo cual podría generar mayor presión inflacionaria. No obstante, la apreciación del peso ha contribuido a mitigar parcialmente estas presiones en el segmento de bienes, dijo.

“Al final del día, la inflación promedio histórica en México ronda el 4.2 por ciento. Esto ya no es un tema únicamente económico, sino también de series de tiempo y análisis econométrico. Si uno realiza cualquier modelo de pronóstico, eventualmente la inflación tiende a converger hacia su media, y en México esa media no es 3 por ciento, sino 4.2 por ciento”, explicó.

Ernesto Revilla subrayó que las previsiones de inflación para 2026 representan una señal de alerta, ya que sería el sexto año consecutivo en el que el indicador se ubica fuera del objetivo establecido por el Banco de México.

Si bien la inflación cerró 2025 en 3.69 por ciento, se mantuvo por encima del rango objetivo durante casi todo el año. Para 2026, se anticipa que vuelva a superar el 4 por ciento, impulsada por los ajustes en los IEPS aplicados a productos como refrescos y tabaco, así como por los aranceles a importaciones chinas.

Argumentó que el traslado de los incrementos al salario mínimo hacia la inflación comenzará a sentirse con mayor fuerza.

“Por supuesto, el Mundial claramente tendrá un impacto en la inflación de servicios. Alguien me comentó que ya intentó comprar boletos a Monterrey y los precios estaban como si fueran vuelos a Europa, desde ahora”, abundó.

“En mi opinión, ya podemos afirmar con certeza que se ha perdido algo de credibilidad en la política monetaria del Banco de México”, subrayó.